230 vehículos quedan atrapados bajo la nieve en España

Unidades del Ejército español tuvieron que intervenir este jueves para rescatar a los pasajeros de unos 230 vehículos atrapados por la nieve en carreteras del norte de España, azotadas por un temporal de nieve desde hace varios días.

Ayudados por efectivos del servicio de Protección Civil, soldados de la Unidad Militar de Emergencia intervinieron en una carretera de la región de Cantabria (norte) para evacuar a más de 130 personas que habían quedado atrapadas en el interior de sus vehículos.

Otro centenar fue evacuado en otro tramo de una carretera de Castilla y León, donde se emplearon máquinas quitanieve y camiones oruga.

El temporal de frío y nieve, acompañado en algunos puntos de fuertes vientos, causó hoy de nuevo numerosos cortes de carreteras y vías de ferrocarril en distintos lugares de España, y obligó a cerrar colegios, a la espera de una nueva bajada de las temperaturas.

La Agencia Estatal de Meteorología ha anunciado para mañana viernes un recrudecimiento del temporal de frío por la llegada de una nueva masa de aire gélido que durará hasta el martes de la próxima semana.

El viento ha sido uno de los grandes protagonistas de este jueves, hasta el punto de forzar la alerta roja en diferentes lugares del país.

Uno de ellos fue la zona fronteriza entre Gerona y Francia, en el noreste, que obligó a cortar el tráfico ferroviario entre los dos países.

La combinación de bajada de temperaturas con fuertes rachas de viento ha resultado especialmente intensa en diversos puntos de la península como Navarra, donde los termómetros descendieron hasta casi 10 grados bajo cero, con una sensación térmica en muchos puntos del norte de esa región entre los 15 y los 20 bajo cero.

Militares y civiles han trabajado durante todo el día para limpiar y acondicionar la red viaria en la medida de lo posible, aunque sigue habiendo problemas porque las nevadas persisten.

Las dificultades de circulación han afectado de manera especial a los escolares: 6.220 alumnos no han podido asistir a clase en Castilla y León y unos tres mil en Cantabria.