En un 85 por ciento se reducen muertes violentas en cárceles

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Tegucigalpa. Mantener el orden y control en los centros penitenciarios ha permitido que las muertes violentas al interior de los mismos se reduzcan en un 85 por ciento, así lo revelan estadísticas del Instituto Nacional Penitenciario (INP).

Las cifras indican que hace una década se contabilizaban al menos 28 homicidios anuales, en el 2017 se reportaron 14 y en lo que va del presente año se registran cuatro muertes, obteniendo una significativa reducción del 85 por ciento en decesos violentos.

German McNiel, sub director del INP explicó, que las muertes se han dado por problemas personales entre las personas privadas de libertad, quienes haciendo uso de armas blancas o armas de fuego le han quitado la vida a sus compañeros.

La reducción de muertes violentas, “lo que refleja es la buena labor que se está haciendo en el sistema penitenciario, refleja el orden y control que se está teniendo en las cárceles de nuestro país, esto como consecuencia de la reforma integral que se ha impulsado desde el gobierno de la República con el propósito de tener orden y control en los centros penitenciarios”, explico.

Veníamos de cifras alarmantes

Podemos ver que veníamos de cifras alarmantes, si bien es cierto lamentamos el hecho de que una persona muera al interior de un centro penitenciario a causa violenta, sin embargo podemos decir que hemos venido realizando una gran labor impidiendo que estas cifras se eleven o se mantengan, agregó.

Se incrementaron medidas de seguridad

Entre las medidas adoptadas, se encuentra el monitoreo de llamadas telefónicas que salen desde los centros penitenciarios con los teléfonos fijos instalados; en base a ley, también se revisa la correspondencia escrita que envían y reciben los internos, logrando evitar que se envíen órdenes para la comisión de distintos delitos.

Asimismo, al momento de ingresar a los establecimientos las visitas, son objeto de un minucioso registro, logrando decomisar drogas, teléfonos celulares, entre otros objetos que pueden ser utilizados como arma al interior del recinto carcelario. Al momento de salir se realiza una nueva inspección obteniendo mensajes escritos que enviaban los internos con sus familiares, en especial con sus parejas.

Otro de los objetivos de la reformar es garantiza el derecho a la vida de las personas privadas de libertad, ya que “lo ideal es que tengamos cero muertes violentas y es algo en lo que estamos trabajando.

Nos encontramos en este proceso de reforma que está dando los resultados que toda la población ha esperado”, menciono.

Agregado a estas acciones, las autoridades penitenciarias con el apoyo de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), realiza inspecciones en los establecimientos carcelarios con el objetivo de extraer cualquier sustancia u objeto de uso prohibido para las personas privadas de libertad.

Sin impunidad

En el pasado, las muertes violentas que se registraban en los centros penitenciarios no eran reportadas ni denunciadas a los entes de investigación del Estado, por las autoridades penitenciarias, pero actualmente, “estos hechos ya no quedan en la impunidad”.

Una vez que suceden este tipo de acciones al interior de los centros penitenciarios, los posibles responsables son puestos de inmediato a la orden de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para que se proceda a hacer la investigación correspondiente y se pueda deducir la responsabilidad a quienes corresponda.

Según McNiel, con esto, lo que estamos diciendo también es que existe cero impunidad al interior de los centros penitenciarios, ya que una persona que comete una acción ilícita estando bajo la guarda y custodia de Instituto Nacional Penitenciario, nosotros somos los primeros en interponer la denuncia del caso con el propósito de que estas acciones no queden en la impunidad.