Presidente Hernández: “Debemos heredar una hoja de ruta en seguridad para las futuras generaciones”

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Tegucigalpa, 16 de julio. El presidente Juan Orlando Hernández afirmó hoy que “la seguridad es un asunto de todos, es un problema estructural que se debe abordar por todos sin descuidar ni un segundo”, y que es necesario “tener una hoja de ruta con metas claras a mediano y largo plazo”.
Tal criterio lo expuso el presidente Hernández en una reunión en Casa de Gobierno con diferentes sectores de la sociedad en la que se conocieron los logros y desafíos para continuar con la reducción de la tasa de homicidios en Honduras.
Hernández recordó que “el país ha sufrido mucho por la inseguridad, fenómeno que es complejo, difícil, transnacional, que nos afecta a todos y que, por tanto, debe tener un abordaje nacional y regional con metas claras y contundentes a mediano y largo plazo”.
Explicó que la reunión con diversos sectores de la sociedad civil y miembros del Consejo de Seguridad y Defensa se realizó porque es necesario y fundamental “hacer una revisión periódica de los avances, los desafíos, lo que hemos atendido pero también lo que hemos dejado de atender”.
“Necesitábamos conocer sus opiniones”, añadió el mandatario, “para entender lo que debemos hacer en el corto, pero sobre todo en el mediano y largo plazo, ya que necesitamos heredar a las futuras generaciones una hoja de ruta para avanzar en materia de seguridad, sin descuidarnos ni un segundo.
Rebaja de homicidios en un 12%
Hernández, al exponer sobre la tendencia a la baja de los homicidios, recordó que entre enero y junio de 2014 se registraban 3,005 homicidios y este año, en el mismo periodo, se cuentan 1,808 homicidios. “Esta reducción es importante pero no es suficiente”, dijo.
Manifestó que, siempre entre enero y junio, “en 2017 teníamos 2048 homicidios y en 2018 tenemos 1,808, es decir, 12% menos (240 homicidios menos), 240 vidas más salvadas”.
“Hoy he sido claro: Necesitamos avanzar más para lograr la meta que hemos previsto para el cierre de este año”, señaló.
El gobernante remarcó que la proyección establece que este año se podría estar cerrando con 3,693 homicidios, lo que permitirá seguir reduciendo la tasa de homicidios, pero esto no es suficiente.
“No ha sido fácil superar esa época de terror que vivimos hace más de 10 años o 15 años, cuando se descuidó la seguridad y llegamos a tener hasta 86 muertes por 100,000 habitantes. Llegamos a tener más de 7,000 muertes al año, pero ya el año pasado logramos reducir a la mitad”, refirió.
Esto significó salvar miles de vidas, evitar el luto en miles de familias, significó evitar la migración irregular porque la gente se siente más segura, viviendo con más paz y tranquilidad, aseguró el titular de Casa de Gobierno.

Baja de homicidios en 12 departamentos
El jefe del Ejecutivo manifestó que en los últimos días han ocurrido hechos violentos que pueden hacer suponer que la inseguridad está ganando terreno.
Sin embargo, afirmó, “he solicitado un informe a la Secretaría de Seguridad y las estadísticas nos demuestran que, en relación a 2017, hemos tenido reducción de homicidios en 12 departamentos”.
No obstante, apuntó que “al primer semestre de 2018 en comparación con 2017 hemos tenido repuntes ligeros en homicidios en Olancho (pasamos de 83 a 121); Colón (de 69 a 71); Lempira (de 57 a 63); Choluteca (de 44 a 52) y Gracias a Dios (de 10 a 13)”.

Influencia del narcotráfico
Hernández enfatizó en que el factor reproductor de violencia de parte del tráfico de drogas podría oscilar entre un 70 a 80 por ciento, lo que significa que entre un 70 y 80 por ciento de la violencia se origina en ese paso de la droga, y hay droga que se queda en el país como pago por ese tráfico.
Es por eso, rememoró Hernández, que siempre dijo que se requería “un abordaje regional bajo el principio de responsabilidad compartida aunque diferenciada. No fue fácil que países del norte y del sur aceptaran ese principio” e incluso “algunos se sintieron ofendidos”, manifestó.
Advirtió que hoy se enfrenta una realidad notoria y es que “se han triplicado el número de plantaciones de coca en Sudamérica. Tanto es el reflujo de coca que está afectando nuevamente el Caribe y esa expulsión masiva de droga está afectando nuevamente a todos los países de la región. Debemos actuar antes que este problema vuelva a repercutir con más violencia en nuestros países”.
El mandatario señaló que La Mosquitia es un territorio vasto y que el crimen organizado quiere hacer de esa zona un centro logístico.
“Tenemos más territorio marítimo que terrestre y nuestras capacidades siguen siendo limitadas para vigilar toda esa zona”, manifestó.
Más seguridad en Tegucigalpa y SPS
El presidente Hernández dijo que no se puede olvidar “de dónde venimos” y recordó que “descuidar la seguridad allá por 2006 nos convirtió en el país más violento del mundo y nuestras ciudades de San Pedro Sula y Tegucigalpa las más violentas”.
Pero hoy San Pedro Sula y Tegucigalpa ya no aparecen ni entre las 25 ciudades más violentas del mundo y la meta es que al cierre de 2018 ya ni aparezcan en ese ranking de 50 ciudades de la ONG mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.
Hernández felicitó a las fuerzas vivas, alcaldes y sociedad civil “que han trabajado de manera conjunta con nuestras fuerzas de seguridad, logrando que en 85 municipios no tengamos ni un solo homicidio en este 2018, lo que representa el 29 por ciento del país con cero violencia. La seguridad es un trabajo de todos”.