Alergia, gripe o resfrío ¿Cuál es la diferencia?

Cuando una persona presenta ojos rojos, nariz tupida, catarro y tos, inmediatamente piensa: «ya me resfríe». Lo curioso es que en otra parte del mundo otro individuo con los mismos síntomas dice: «tengo gripe» o «me dio de nuevo mi alergia».

No es rara esta situación, distinguir estos tres males es complicado porque comparten varios síntomas. Y conocer que los diferencia es de suma importancia, ya que las complicaciones y el tratamiento son distintos en cada caso.

“Si sabe lo que tiene, no tomará medicamentos que no necesita, que no son eficaces o que incluso podrían empeorar sus síntomas”, dice la Dra. Teresa Hauguel de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).

El resfrío y la gripe son causados por cientos de virus. Pero mientras el primero se concentra solo en la nariz, el segundo tiene efectos más generalizados; es decir, aparte de provocar secreción y goteo nasal, congestión, tos y dolor de garganta, también genera fiebre -que puede durar entre 3 y 4 días-, así como dolor de cabeza, fatiga, molestias generales y dolor. Estos síntomas son menos comunes cuando alguien está resfriado.

Por otro lado -y como explica el Dr. Elmer Huerta, especialista en salud pública-, las alergias no son consecuencias de enfermedades infecciosas, sino de una «reacción exagerada del sistema de defensa ante el estímulo de sustancias causantes de alergia (alérgenos)». Por lo tanto, y a diferencia del resfrío y la gripe, las alergias no son contagiosas.

“Las alergias también pueden causar picazón y lagrimeo en los ojos, lo que normalmente no se presenta con un resfrío o una gripe”, añade Hauguel.

Al ser causados por virus, ni el resfrío ni la gripe se tratan con antibióticos. El primero puede pasar luego de una semana y puede tratarse con descanso y muchos líquidos. Es raro que se complique, aunque en algunos casos puede provocar sinusitis, otitis o bronquitis.

La gripe también puede pasar en una semana y se recomienda el uso de aspirinas, paracetamol o ibuprofeno para reducir la fiebre o los dolores. Sin embargo, esta enfermedad puede ser traicionera, ya que existe el riesgo de complicarse con neumonías, principalmente en niños y en adultos mayores. La vacunación -enfocada en menores de 5 años y mayores de 65- es la forma más eficaz de prevenir la infección.

Por su parte, las alergias duran mientras uno esté expuesto a los alérgenos. Pueden tratarse con antihistamínicos o descongestivos.