Alerta por el avance de una cepa más peligrosa de coronavirus en el noroeste de Venezuela

Como todos los males de Venezuela, el coronavirus se ha ensañado con Maracaibo, la otrora urbe pujante que lleva años castigada por la crisis y ahora está condenada a una cuarentena radical para intentar detener el contagio de una “cepa más peligrosa” que ha matado más rápido que en el resto del país.

“Tenemos los [números] más altos de mortalidad”, dijo en una declaración el gobernador del estado Zulia (oeste), el chavista Omar Prieto, al ofrecer un balance sobre la pandemia por la COVID-19 en esa región que registra 183 contagiados y seis fallecidos, de un total de 23 que se computan en todo el país.

Maracaibo, capital de Zulia, ha sumado entonces el coronavirus a su larga lista de problemas en la que figuran las interrupciones del servicio eléctrico y la escasez de gasolina. Aunque se trata de males que aquejan a todo el país con las mayores reservas probadas de petróleo el padecimiento en esta ciudad siempre es mayor.

En los últimos días han circulado imágenes que muestran a algunos de los contagiados denunciando malos tratos o el miedo de morir por la falta de atención dentro del Hospital Universitario de Maracaibo (HUM), el principal nosocomio de la región.

“Nos están dejando morir uno por uno”, dice uno de los denunciantes mientras otra voz clama: “Nos tienen pasando hambre, sin medicinas”.

Quienes declaran en estos videos portan mascarillas mientras caminan por un área del HUM y muestran, entre otras cosas, a una persona supuestamente fallecida desde hace horas. “Nos vamos a morir todos si seguimos aquí (…) ayúdennos a salir”, ruegan.