Argentina clasificó a cuartos de final de la Copa América tras vencer 2-0 a Venezuela

Un partido que, por primera vez, no se explica desde la historia —Venezuela nunca ganó a Argentina en Copa América—, ni por el peso de la camiseta, ni, siquiera, por la presencia del mejor en las filas de la Albiceleste.

El análisis previo conduce al momento de cada uno y, de ese, sale ganadora la sorprendente Vinotinto, un conjunto con un proceso definido y un objetivo claro; ha puesto la mira en las eliminatorias porque quiere dejar de ser el único equipo sudamericano que no ha jugado nunca un Mundial, pero antes hace una ambiciosa parada en la Copa América.

«Venimos a jugar seis partidos, ya llevamos cuatro», repiten como un mantra Rafael Dudamel y sus jugadores.

Y en ese trayecto, ya han conseguido sobrevivir con un jugador menos ante Perú, resistir el asedio de Brasil y lograr un importante refuerzo anímico con su sólida victoria contra Bolivia (3-1).

Argentina es todo lo contrario. Llegó a Brasil con muchas dudas y afronta los cuartos llena de incertidumbres, empezando por el futuro de Lionel Scaloni, un técnico que tan sólo tiene contrato hasta que concluya el torneo.

En medio de la renovación que precipitó la eliminación del Mundial, con 14 jugadores en su plantilla que no han disputado nunca un gran torneo, Scaloni aún no ha encontrado su equipo ideal.

Frente a Venezuela sumará su decimotercer once en otros tantos partidos, con el regreso de Germán Pezella a la defensa, desplazando al lateral a Juan Foyth, y la entrada de Marcos Acuña por Giovanni Lo Celso en el centro del campo.

Aumentan las dudas también los antecedentes inmediatos. Argentina no pudo derrotar a Venezuela en las anteriores eliminatorias mundialistas (2-2 en Caracas y 1-1 en Buenos Aires) y sucumbió hace tres meses en Madrid, cuando al contragolpe la Vinotinto aguó la fiesta por el regreso de Messi a su selección (1-3).

Así que, una vez más, el duelo queda pendiente de la respuesta del capitán. Como casi siempre, todo volverá a girar entorno al «10» que por el momento no ha dejado en Brasil más que algunos detalles y sus quejas por el estado de los campos de juego.

Messi se siente obligado a ganar la Copa América y sus compañeros a facilitarle la misión. Y con esa presión añadida, Argentina no ha encontrado más que algunos minutos de buen juego contra Qatar.

Scaloni, no obstante, parece haber encontrado en Lautaro Martínez y el ‘Kun’ Agüero los compañeros ideales de Messi y repetirá tridente ante un equipo que no ha encajado más que un gol en la competición.

Esa fortaleza defensiva, pese los problemas que ha tenido con la expulsión de Luis Mago en el primer partido y los problemas físicos y de salud de Yordan Osorio y Mikel Villanueva, es la gran novedad de una selección vinotinto que sabe sufrir, respaldada por la seguridad que aporta Wuilker Fariñez, que con 21 años aspira a ser el mejor arquero del torneo.

Le queda a Dudamel, ahora, decidir si apuesta por el conjunto agónico que sobrevivió en las dos primeras jornadas o, como ante Bolivia, va a por el rival, en busca de la historia, para frustrar el sueño de Messi.