Bélgica brilla en la EuroCopa

La noche anterior en el casco viejo de Burdeos, irlandeses y belgas daban una lección de cómo se debe vivir la Eurocopa, pura fiesta. Botellón mixto, con banderas intercambiadas y mucha jarana en las calles de la ciudad. Ni la lluvia estropeaba la escena. El sol premió a las dos hinchadas al día siguiente en el campo. El broche rico del sábado se lo llevaron los hinchas de rojo, dueños de una selección que al fin mostró su talento.

Después del decepcionante debut ante Italia, Bélgica entró a su segundo partido bajo muchísima presión, cuestionada en todas sus líneas, desde el banquillo hasta el delantero centro. Las expectativas eran altas y el batacazo del primer día, severo. Wilmots dibujó un centro del campo más ofensivo, con Carrasco y Dembéléen lugar de los trotones Fellaini y Nainggolan. Y su equipo demostró más alegría, más fluidez.

Superados los nervios iniciales, ante el buen orden irlandés, Hazard y De Bruynecomenzaron a encontrar espacios. A los dos les sobra verticalidad, como a Carrasco, a pesar de que el rojiblanco no estuvo muy acertado. Le pudo el atropello, quizá afectado por la polémica que ha protagonizado en las horas previas, con un mensaje fantasma aparecido en su Facebook donde proponía un once inicial con él al frente. Así fue, pero no se ganó la plaza.

Más sólidos se mostraron su dos compañeros en la línea de tres que Wilmots armó tras Lukaku. Al robusto nueve le puso De Bruyne un buen balón en el 1-0, tras recuperación. El delantero la ajustó de vicio a la red. El gol reventó la grada de los ‘Diablos Rojos’, en cánticos ya hasta el final. Salieron los violines belgas entonces, con Hazard flotando por la banda derecha, amago va amago viene, provocando los olés de su afición.

La sentencia fue en un espléndido cabezazo de Wilmots, en aparición por el área. Irlanda quedó protestando algún penalti y poco más, sin dar faena a Courtois en toda la tarde. Descosido por completo el duelo, Lukaku hizo su doblete en otra gran asistencia de Hazard, generoso para ceder la pelota cuando podía haber coronado la jugada a lo grande. Los abrazos fueron para él.

Bélgica arregla el feo del estreno y se planta en la última jornada con todo para pasar a octavos. El empate ante Suecia le valdría.