Casi a los 120 días de suspensión de empleados se buscan soluciones para evitar despidos

El ministro de Trabajo, Carlos Madero dijo que está a punto de cumplirse el plazo de cuatro meses de suspensión de 125 mil trabajadores en Honduras, por lo que ahora la misión es evitar que se produzcan despidos masivos a raíz de la pandemia de COVID-19.

Citó que el país está llegando -el 16 de julio- a los 4 meses de cuarentena, que implican el mismo tiempo de suspensión que reza el Código del Trabajo.

Agregó que el texto laboral establece que al llegar a los 120 días de suspensión y la misma causa sigue vigente se puede dar por terminado el contrato de trabajo. “Eso puede generar que las empresas empiecen a despedir personas porque se termina el periodo de suspensión legal que establece la ley”, mencionó.

Hizo un llamado a los trabajadores y al sector privado para realizar una reunión en el Consejo Económico y Social para abordar esta problemática.

“Debemos buscar una salida, ya sea ampliar los periodos de suspensión o buscar una salida intermedia que permita que los trabajadores no pierdan su trabajo, ahorita la mayoría de empresas lo que tienen es a sus trabajadores suspendidos”, arguyó.

Reconoció que la pandemia no terminará por ahora e incluso se está viendo que el país entra a su etapa más compleja, lo que significa que no hay posibilidad que haya una actividad económica normal en el corto plazo.

El ministro Madero no descartó recurrir al Congreso Nacional para realizar una reforma transitoria a la ley en el sentido de garantizar los empleos al menos para las personas adultas o los que padecen de morbilidades.

“Hemos estado ayudando alrededor de 125 mil trabajadores bajo mecanismos de alivio para procesos de suspensión, pero al momento de llegar al tiempo de 120 días de suspensión requiere, si no tomamos una decisión, seguramente las empresas al ver imposibilitados su funcionalidad lo que van a hacer es despedir a las personas”, explicó.

Reconoció que hay empresas que no se acogieron a los programas de alivio del gobierno. Se estima 40 mil suspensiones de empleados que no fueron notificadas por las empresas.

Desde el pasado 16 de marzo Honduras permanece bajo un toque de queda y confinamiento, lo que ha evitado el desarrollo de actividades económicas y sociales por la pandemia de COVID.