Cómo la regla final de asilo del gobierno de Trump deja sin opciones a los migrantes

La nueva norma entrará en vigor el 11 de enero de 2021. Entre otras restricciones negará asilo a víctimas de violencia doméstica y de pandillas, restringirá los permisos de trabajo y ampliará poderes a los agentes de inmigración para negar solicitudes de protección en la frontera.

La versión final (IRF) de la nueva regla de asilo que el gobierno de Donald Trump anunció en junio fue publicada este viernes en el Registro Federal (diario oficial estadounidense).

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La norma, severamente cuestionada por jueces y abogados, restringirá aún más este beneficio que data de 1980 y que la Casa Blanca, desde el 25 de enero de 2017, viene modificando en el marco de la política migratoria de ‘tolerancia cero’ que ha puesto en marcha el presidente Trump sin la participación del Congreso.

Los departamentos de Seguridad Nacional (DHS) y de Justicia, por mandato de Trump, fueron los encargados de elaborar el documento que entrará en vigor el 11 de enero de 2021, nueve días antes de la toma de posesión del presidente electo, el demócrata Joe Biden.

Estos son los puntos clave de la IRF que modifica severamente la política de asilo de Estados Unidos.

Qué cambia la nueva regla

“Esta nueva regla final restringirá radicalmente la capacidad de las personas que huyen de la persecución para obtener asilo en Estados Unidos», dice Stephen Yale-Loehr, profesor de la práctica de inmigración de la escuela de leyes de la Universidad de Cornell, Nueva York.

Entre otras medidas, la norma propuesta del gobierno:

· Impone nuevas barreras al asilo, entre ellos no haber pagado impuestos;

· Eleva la definición de “persecución” para cubrir solo los daños “extremos”, un estándar más alto que la definición anterior;

· Redefine los motivos de asilo tal como membresía a un «grupo social particular» para excluir en general a las personas que huyen de la persecución porque se oponen a las pandillas en su país. (Abogados temen que esto deje fuera a personas que huyen de la persecución de pandillas o por violencia doméstica).

· Restringe la posibilidad de solicitar asilo en función del género. Incluso las mujeres que huyen de la esclavitud sexual a manos de ISIS podrían no calificar para el asilo.

· Revisa las reglas de procedimiento para permitir que los jueces de inmigración rechacen las solicitudes de asilo sin una audiencia si carecen de ciertas pruebas. Esto perjudicará particularmente a los solicitantes sin un abogado.

· También limita a las mujeres que huyen de la esclavitud sexual.

La IRF también revisó las reglas de procedimiento “para permitir que los jueces de inmigración denieguen las solicitudes de asilo sin una audiencia si carecen de cierta evidencia”, agregó Yale-Loehr. “Esto perjudicará particularmente a los solicitantes sin un abogado”.

Qué propósito tiene

Yale-Loehr dice que “esta nueva regla final es el sueño de quien odia el asilo”.

Añade que “destripará el sistema de asilo de Estados Unidos y, en definitiva, muy pocas personas podrán pedirlo y obtenerlo”.

Otros abogados consultados por Univision Noticias dijeron que la IRF, de entrar en vigor, dejará sin opciones a miles de inmigrantes que aguardan en la frontera con México, quienes pidieron amparo y fueron regresados a ese país en espera de la resolución de sus casos en la Corte de Inmigración (EOIR).

Advirtieron además que los tribunales de inmigración tienen casi 1.2 millones de casos acumulados y no se sabe si afectará a quienes presentaron sus solicitudes y esperan cita ante un juez.

Reglamento previo

En octubre el DHS y el DOJ anunciaron una regla final similar de asilo que restringe aún más este beneficio legal disponible. La norma ataca principalmente la elegibilidad de obtener este amparo a personas que hayan sido acusadas/o condenadas de ciertos delitos que los margina automáticamente.

Sumadas ambas reglas, la posibilidad de éxito en un reclamo de asilo se convierte en una batalla casi imposible.

Quiénes quedan fuera

La lista de nuevos requisitos para la elegibilidad de asilo publicada en octubre deja fuera a extranjeros que hayan sido condenados por:

· Un delito grave según la ley federal o estatal;

· Una ofensa por tráfico, contrabando o alojamiento de extranjeros (no detalla si la medida impacta o afecta, por ejemplo, los matrimonios mixtos);

· Reingreso ilegal después de una deportación (reentry);

· Un crimen federal, estatal, tribal o local que involucre actividades criminales de pandillas;

· Ciertos delitos federales, estatales, tribales o locales relacionados con manejar un vehículo bajo la influencia del alcohol o drogas (DUI);

· Un delito de violencia doméstica federal, estatal, tribal o local, o que un adjudicador determine que ha participado en actos de agresión o crueldad extrema en un contexto doméstico, incluso si no se produjo una condena;

· Ciertos delitos menores bajo la ley federal o estatal por delitos relacionados con identificación falsa, recepción ilegal de beneficios públicos de una entidad federal, estatal, tribal o local o la posesión o tráfico de una sustancia controlada o parafernalia de sustancias controladas.

La norma advierte que los extranjeros que hayan cometido ciertos delitos de violencia doméstica, incluso si no han sido condenados, también serán excluidos del asilo.

Quiénes serán los más afectados

Para la abogada de inmigración Rebeca Sánchez-Roig, quien ejerció como fiscal de inmigración para el Departamento de Justicia bajo tres gobiernos, la guerra de Trump contra los inmigrantes en general, y los asilados en particular, va dirigida contra:

· Los latinos (centroamericanos);

· Todo aquel inmigrante que llega a la frontera sur en busca de asilo.

El gobierno de Trump “se puso la meta de denegarle a estas personas la protección de Estados Unidos cuando huyen de sus países debido a la persecución que sufren”.

Qué impacto tendrá la nueva regla

Sánchez-Roig señala que la nueva regla de asilo desata dos ataques perjudiciales que impactarán gravemente el proceso. Por una parte, destruye el sistema creado por el Congreso para aquellas personas perseguidas en sus países y que huyen para solicitar seguridad en Estados Unidos.

Por otra parte, rechaza toda razón que puedan tener aquellos que huyen y se presentan en la frontera sin documentos. O a quienes no se presentan a la Patrulla Fronteriza y cruzan la frontera sin ningún tipo de inspección y vienen en busca de asilo.
Mantiene el MPP

La nueva regla de asilo mantiene operativo el Programa de Protección del Migrante n(MPP), activo desde enero de 2019.

El programa regresa a México a solicitantes de asilo a esperar la resolución de sus casos en los tribunales de inmigración de Estados Unidos, espera que en algunos casos puede demorar años.

Más de 65,000 personas han sido regresadas hasta ahora y desde marzo la frontera permanece cerrada a causa de la pandemia del coronavirus.

“Los regresan a a México a esperar una supuesta audiencia de inmigración que principalmente resulta en órdenes de remoción o simplemente deportándolos a sus países de origen”, dice Sánchez-Roig.

Proceso “ilusorio”

Las nuevas regulaciones desentrañan el proceso de asilo político convirtiéndolo en proceso “ilusorio”, indica Sánchez. “Debido al alcance de las restricciones de esta nueva normativa, para aquellos que solicitarán asilo en la frontera el proceso les será casi irrealizable. Por ejemplo, aquellas personas que atraviesen otros países antes de llegar a Estados Unidos, tendrán que afrontar muchos más obstáculos al solicitar el beneficio.

La mayoría de los casos serán denegados. Y aunque en la actualidad existe una versión parecida de esta regulación, si el solicitante pasa por México desde otros países latinoamericanos en camino a Estados Unidos el número de personas que caerán víctimas de esta restricción se va a incrementar.

Elimina el permiso de trabajo

La nueva regla final modifica los criterios de elegibilidad para otorgar una autorización de empleo a los solicitantes de asilo.

“Esto incluye que no pueden solicitar una autorización de empleo hasta después de un ano de que hayan presentado la solicitud de asilo”, advierte Sánchez-Roig.

Los criterios y el procesamiento del permiso de trabajo inicial para los solicitantes de asilo también han sido modificados. Actualmente se le requiere a la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) adjudicar este documento dentro de un plazo de 30 días después que se ha presentado la solicitud. Pero este requisito no existe en la nueva regulación.

A partir del 11 de enero de 2021 la USCIS puede tomarse el tiempo que quiera para procesar la solicitud inicial del permiso de trabajo.

Las reglas de procesamiento de los 30 días solamente afectarán a aquellos que solicitan asilo y están solicitando por primera vez el permiso de trabajo a partir del 21 de agosto de 2020. USCIS ha emitido un nuevo formulario de solicitud de autorización del permiso de trabajo (I-765) que debe utilizarse a partir del 25 de agosto de 2020.

Poder extra a jueces y funcionarios

Las nuevas directivas le dan más autoridad a los jueces y funcionarios de inmigración para que rechazar distintos tipos de solicitudes de asilo.

La lista incluye:

· Solicitudes presentadas por personas que son víctimas de violencia doméstica;

· Solicitudes presentadas por personas que son víctimas de violencia de pandillas;

· Solicitudes ya limitadas por otros cambios hechos por el gobierno de Trump desde el 2017.

Citando al director ejecutivo de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración, Sánchez-Roig dijo que escapar de peligros mortales en busca de seguridad duradera “es un esfuerzo hercúleo” y que obtener seguridad “no debería serlo”.

“Para el gran número de solicitantes de asilo, estas nuevas regulaciones le ponen fin a la posibilidad de encontrar protección en Estados Unidos”, apuntó.

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