Comunicado de la Secretaría General de la OEA sobre finalización de la MACCIH

En el día de hoy han culminado las negociaciones entre el Gobierno de Honduras y la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (SG/OEA) respecto a la renovación de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH).

Lamentablemente, no ha resultado posible alcanzar los acuerdos necesarios para la renovación del mandato de la Misión, razón por la cual la MACCIH finalizará sus funciones el 19 de enero de 2020.

La Secretaría General de la OEA se ve en la obligación de expresar que la finalización de las tareas de la MACCIH en Honduras constituye un hecho negativo en la lucha contra la corrupción y la impunidad en el país.

Durante su funcionamiento, la Misión colaboró activa y exitosamente con la institucionalidad hondureña para enfrentar el problema endémico que representa la corrupción en el país.

Sin perjuicio de dar a conocer públicamente en los próximos días un resumen de las actividades de la MACCIH en los últimos años, vale resaltar que su trabajo, en conjunto con la Fiscalía General, redundó en el procesamiento de 133 personas, en la judicialización de 14 casos y, por sobre todas las cosas, en un fortalecimiento de las capacidades nacionales para combatir la corrupción y la impunidad.

En cumplimiento del principio de transparencia que debe tener toda actividad pública –nacional o internacional-, la falta de acuerdo en las negociaciones para la renovación de la Misión se concentra en la imposibilidad de la MACCIH de continuar acompañando y colaborando activamente a través de los equipos MACCIH-UFECIC (Unidad Fiscal Especializada contra la Impunidad y la Corrupción).

Para la Secretaría General de la OEA resulta fundamental en el caso hondureño que el presente mecanismo de cooperación que constituye la MACCIH continúe contando con un componente de acompañamiento a las capacidades y actividades investigativas del Ministerio Público.

Lamentablemente, la posición del Gobierno de Honduras ha sido la de no acompañar este planteo, lo cual ha hecho imposible la renovación de la Misión.

Si bien, como no puede ser de otra manera, se reconoce la soberanía nacional del Gobierno de Honduras para tomar las decisiones que considere pertinentes a este respecto, la Secretaría General de la OEA considera que sería de muy alta importancia que la Misión continuara prestando este servicio a la institucionalidad del país.

En otro aspecto relativo al curso de las negociaciones, la delegación de la Secretaría General de la OEA no presentó objeciones a las propuestas recibidas por parte de la delegación del Gobierno de Honduras, en particular en lo relativo al fortalecimiento de las capacidades de las instituciones nacionales en materia de lucha anticorrupción.

Al momento de finalización de funciones de la MACCIH, la Secretaría General desea extender el agradecimiento y reconocimiento a los integrantes de la Misión por su excelente y profesional trabajo.

Se destaca especialmente el trabajo del ex Vocero Luiz Antonio Marrey Guimaraes y de la Vocera Interina Ana María Calderón, así como de los equipos de cada una de las divisiones de la Misión.

Del mismo modo, la Secretaría General desea extender su agradecimiento al Fiscal General, Oscar Chinchilla, así como a las instituciones hondureñas, por el trabajo mancomunado de estos años.

Igualmente, la Secretaría General de la OEA agradece su apoyo y participación a los países donantes, sin cuyo compromiso e interés no hubiera resultado posible llevar adelante las tareas de la Misión.

El Sistema Interamericano cuenta con los mecanismos y acuerdos necesarios para continuar monitoreando el estado de la corrupción e impunidad en Honduras, entre ellos el Mecanismo de Seguimoento de la Convención Interamericana contra la Corrupción (MESICIC), y continuará haciendo constante seguimiento de la situación en el país.

Finalmente, la Secretaría General de la OEA expresa a la ciudadanía e instituciones hondureñas su vocación permanente de trabajo y acompañamiento al país, con el ánimo indeclinable de contribuir al fortalecimiento de la democracia, los derechos humanos, el desarrollo y la seguridad de Honduras y de su gente.