Coronavirus puede propagarse por el aire acondicionado, según científico de Harvard

Coronavirus en aire acondicionado. Las unidades de aire acondicionado pueden contribuir a la propagación del COVID-19, especialmente en las regiones del sur de Estados Unidos, asegura un epidemiólogo de la Universidad de Harvard.

El doctor Edward Nardell, profesor del Departamento de Salud Medioambiental, Inmunología y Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard dijo tras concluir una investigación que que hay tres maneras en que el virus se riegue en el aire con la ayuda del aire acondicionado, informó el canal de televisión WFTS.

Primero, la gente entra a lugares cerrados con aire acondicionado para refrescarse, cuando es mucho más seguro estar afuera, dijo Nardell, quien explicó que ahora en esta temporada hay más gente encerrada debido al calor y el alto porcentaje de humedad, especialmente en estados como Florida.

El segundo problema es que el aire acondicionado permite muy poca entrada del aire proveniente del exterior, de acuerdo con Nardell. Ello no significaría un mayor problema en las casas, pero puede ser especialmente problemático en espacios públicos cerrados.

“No es económicamente rentable traer aire exterior, recircularlo y deshumidificarlo”, dijo.

Por último, dice que cuando hay gente en ambientes cerrados, por lo general a gente no guarda el suficiente distanciamiento social.

“No se está lo suficientemente separado, y se respira el mismo aire que alguien exhala”, dijo. “Es algo que llamamos reinhalar fracción de aire, y si alguien está infectado, por lo general asintomático, vas a respirar sus pequeñas partículas”.

Nardell también dijo que las unidades de aire acondicionado pueden generar corrientes de aire que pueden trasladar gran cantidad de partículas más allá de la zona donde están, similar a lo que investigadores encontraron y que contribuyó a la propagación del novel coronavirus en un restaurante que tenía aire acondicionado en Guangzhou, China, que afectó a tres grupos familiares.

En el website del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, esta herramienta puede ser usada para calcular por cuánto tiempo el virus permanecería en el aire de un espacio.

Es por ellos que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan a restaurantes alejar la distancia entre mesas y facilitar la ventilación.

El uso de lámparas germicidas, una tecnología que Nardell dijo tiene casi 100 años, ha sido demostrada como efectiva para proteger contra la tuberculosis y ya se usa en algunos lugares para combatir el COVID-19.

Las lámparas se disponen para que se enciendan de manera horizontal a lo alto de espacio cerrado que necesita ser esterilizado. Las corrientes de aire, revueltas en parte por el calor que emana el cuerpo humano, circula hacia el techo, donde la luz ultravioleta mata los patógenos flotantes.

Esta tecnología, dice Nardell, no solo ha sido probada. También es fácil de conseguir y económica.