Corredor Agrícola: 180 kilómetros que incrementaron el turismo, la actividad comercial y los viajes seguros

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Son 180 kilómetros de carretera asfáltica que le han cambiado la vida a miles de hondureños que residen en el tramo conocido como el Corredor Agrícola que une el municipio de Juticalpa, Olancho, con Bonito Oriental, Colón.

Pero también son beneficiados los hondureños que residen en el centro y sur del país, pues se ahorran una buena cantidad de horas para llegar a los municipios de Tocoa, Sabá y Trujillo, los tres del departamento de Colón.

Utilizando la ruta normal: Comayagua, San Pedro Sula, El Progreso, Tela, La Ceiba y alrededores, para llegar a Trujillo y a Puerto Castilla, se necesitan cerca de diez horas de camino, pero con el funcionamiento del Corredor Agrícola, se reduce a cinco horas en una carretera que ofrece, día y noche, seguridad para los transeúntes.

Además, son beneficiados directamente con el Corredor Agrícola los productores de banano, café, aceite de palma africana, maíz, frijoles, hortalizas, verduras, frutas y lácteos.

También se benefician grandes empresarios y micro empresarios que ofrecen sus productos a la orilla de la calle.

Este proyecto terminó con largos años de espera de los miles de personas que transitan a diario por este sector, y es parte de la “revolución de asfalto y concreto” impulsada por el presidente Juan Orlando Hernández con el objetivo de que Honduras tenga las mejores carreteras de la región para convertirse en un centro y corredor logístico.

Una zona en crecimiento

Silvia Yadira Fúnez se sitúa a un costado de la carretera. Frente a ella un fridera, donde prepara tajaditas, chorizos, chuleta, yuca y pollo que son ofrecidos a las personas que transitas por el Corredor Agrícola y que hacen escala en el municipio de San Esteban, Olancho.

“El Corredor  Agrícola ha venido a beneficiarnos, pues todos los días recibimos visitantes que pasan por aquí con dirección hacia los municipios de Colón y en particular atraídos por las playas de Trujillo”, dijo la joven que confesó que su trabajo es 24/7.

Silvia Yadira añadió que no se puede quejar con los ingresos que obtiene y espera que para el mes de diciembre aumente el tránsito de personas con dirección al atlántico para disfrutar de mayores ganancias.

La joven emprendedora se apresta a mover las tajaditas, que están cerca de su punto para la venta. “Nosotros apenas dormimos”, contó para luego confiar que ya a las 2 de la mañana debe de tener listo el producto que es adquirido por los motoristas, ayudantes y pasajeros de los buses que a esa hora van con dirección a la capital de la República.

Nuestro regreso a Tegucigalpa lo hacemos cayendo la noche. Las luces de nuestro vehículo resaltan la moderna señalización que adorna la calle y que facilita el tránsito de los vehículos.

Al continuar el regreso hacia Juticalpa, hicimos escala en la gasolinera de San Francisco de La Paz, municipio de Olancho.

El bombero de turno, Ramón Flores, nos dijo que la calidad de carretera con que cuentan ha permitido la fluidez de vehículos con dirección a Bonito Oriental y viceversa.

“Ahora ha aumentado el tránsito de personas provenientes de la capital”, cuenta.

Flores confió que los días más concurridos de visitantes fueron para la Semana Santa y la Semana Morazánica, permitiendo que la venta de combustible fuera extraordinaria.

Recordó que cuando la calle era de tierra eran pocas las personas que transitaban por el lugar, sumado a la inseguridad que imperaba en la zona.

“Hoy todo es diferente: tenemos calles de calidad, bien señaladas y mucha seguridad”, añadió.

 

Un productor beneficiado

En el momento que dialogábamos con Flores, llegó un cliente en motocicleta en busca de gasolina.

“Me echás 100 lempiras de gasolina, por favor”- dijo el comprador que se identificó con el nombre de José Ernesto Meza.

“Soy ganadero tradicional de aquí del municipio de San Francisco de La Paz”, indicó.

Meza destacó que la vida para él y para los habitantes de San Francisco de La Paz ha mejorado con la pavimentación de los cerca de 180 kilómetros de carretera que unen Juticalpa con Bonito Oriental.

“No hay duda que habilitar este tramo carretero ha sido de mucho beneficio, pues han acortado las distancia para llegar al departamento de Colón”, acotó.

Meza que se dedica a la ganadería, aceptó que antes la gente transitaba por este corredor por necesidad de visitar uno de los pueblos, aldeas o caseríos de la zona, pero no porque ellos lo quisieran.

Pero –destacó- ahora toda la gente que va y viene de Colón viajan por el Corredor Agrícola porque es más cerca y seguro, pues advierte que el ladrón menos ventaja para concretar sus fechorías.

En la entrada al municipio de San Esteban destaca Fruterías La Sureñita que es atendido por su propietario, Wilmer Alexander Grande López.

“Hace tres meses abrí mi negocio y no me puedo quejar, porque gracias al Corredor Agrícola la presencia de turistas en la zona es considerable”, confió.

López alaba la construcción del Corredor Agrícola, porque no solo beneficia a las personas que viven en la zona, sino a todos los hondureños y en particular a los que buscan acortar tiempo, dinero y distancia para visitar el atlántico hondureño.

Con el Corredor Agrícola se beneficia a productores y empresarios, pero también es una vía de alivio para promover el turismo interno.

 

Datos

1.     Con el Corredor Agrícola son beneficiados los municipios, aldeas y caseríos de los departamentos de Atlántida, Colón, Yoro y Olancho.

2.     El costo total del proyecto asciende a 44 millones de dólares, de los cuales el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financió 40 millones y 4 millones contrapartida que dio el Gobierno.

3.     Cuando la carretera era de tierra, era aprovechada por los delincuentes para hacer fechorías.