Cuatro mitos con los que no alargará más la vida de su coche

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Los mitos ligados al mundo de la automoción promulgados a lo largo del los años han sido muy variados, desde , otros relacionados con ‘triquiñuelas’ para , la eficacia o no de la o, más recientemente y en consonancia con la evolución del sector, los .

Muchos de ellos han terminado cayendo por su propio peso ante argumentos irrefutables; otros, en cambio, continúan latentes entre los automovilistas, por lo que desde ponen de relieve cuatro quimeras que pueden amenazar la seguridad de los conductores y la vida del vehículo.

1.- El motor dura más si se lleva ‘alegre’

Es uno de los falsos convencimientos más extendidos entre los conductores, pero nada más lejos de la realidad. Si bien no es bueno para el motor circular frecuentemente cerca de la zona de corte de inyección, tampoco lo es circular por sistema cerca del ralentí, a muy bajas revoluciones. De hecho, es peor. Los motores tienen un rango de funcionamiento óptimo que comienza, normalmente, en 1.500 rpm para motores diésel y 2.000 rpm en motores de gasolina. circular por sistema por debajo de ese régimen de giro puede acarrear , principalmente por la acumulación de suciedad en diferentes piezas del coche.

2.- El nivel de aceite, siempre al máximo posible

Otro error divulgado corresponde al nivel de aceite necesario, que debe estar comprendido entre los valores mínimo y máximo, siempre sin bajar del primero pero también sin superar el segundo. El límite inferior parece claro: si no hay suficiente aceite, el motor se sobrecalentará y tendremos graves averías.

Sin embargo, si nos pasamos en la cantidad de aceite y superamos el máximo holgadamente, tendremos también averías por el exceso de presión que supone tal cantidad de líquido. Siempre hay que mantener el nivel entre ambos límites, es así de sencillo.

3.- Calentar el motor antes de salir

Esto ya es cosa del pasado. El motor de un coche moderno se puede utilizar sin problema nada más encenderlo, lo que ocurre es que no se puede exigir rendimiento al motor hasta que la temperatura alcanza el nivel normal de uso. En un coche diésel, el tiempo que transcurre entre que encendemos el motor y nos abrochamos el cinturón de seguridad es más que suficiente para arrancar sin problemas. En un coche de gasolina, todavía es más rápido. Esto es así porque los aceites modernos lubrican las partes del motor perfectamente a temperatura ambiente.

4.- En invierno, los coches necesitan menos presión

Es falso, peligroso y no hará que el neumático dure más. () La presión óptima de las ruedas es la que nos proporcionará la mayor superficie de contacto con la carretera, y por tanto, la mayor adherencia y capacidad de tracción con seguridad. Quitar aire a los neumáticos no sirve para la conducción normal, habitual de cualquier familia.