Argentina sufre mientras Islandia sorprende en su debut del Mundial

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Argentina fracasó en su inicio mundialista ante la debutante Islandia, un equipo físico, que le planteó una batalla de fuerza que no pudo resolver la albiceleste. Tanto que al final el partido se convirtió en un Messi contra todos, contra la muralla islandesa. En esa batalla Leo se quedó solo, y fallando un penalti con 1-1 en el minuto 64.

La bicampeona del mundo tuvo la posesión del balón, pero no tantas ocasiones claras. Fue frustrante para la hinchada albiceleste, que era mayoría en las gradas. Argentina marcó primero. El primer gol mundialista del Kun Agüero tras encarar su tercera Copa (10-14-18). Un ‘balinazo’ ante el que no pudo hacer nada el portero islandés Hannes Halldórsson.

Del 1-0 al 1-1. Está claro que Argentina tiene un problema en su defensa. No tanto por Otamendi, que es top mundial, sino por el resto. O el sistema. El caso es que los islandeses, con muy poquito, hicieron mucho. Con pelotazos, con fuerza, con escaso trato de balón. Son duros los ‘vikingos’. Y así, tras varios rebotes, llegó un 1-1 sorprendente.

Messi iba de un lado a otro, siendo el ’10’ posicional del juego, casi el único que ofrecía alternativas. No había movilidad en el resto (quitando ‘cositas’ de Meza), y así es imposible crear espacios ante el ‘trolebús’ de los islandeses. Para aquí, para allá, pero no tuvo grandes posibilidades el crack… salvo el penalti, que fue tras asistencia suya a Meza.

Islandia, mientras, seguía a lo suyo. 11 jugadores – no diez, 11 – detrás de la pelota, agazapados y reunidos junto al portero, dando pocos espacios en el último cuarto de la cancha, y sin escrúpulos. Si venía el balón, balonazo arriba. Contacto, físico, escasas concesiones…

Islandia nos traslada a otro época del fútbol: a los saques de banda-córners; a que cada saque de esquina sea un penalti -estilo Glasgow Rangers-; o a que cada cabezazo sea una batalla -estilo Mikel Loinaz. Qué tiempos. Hoy los hemos revivido.

No había más. Islandia nunca engañó a nadie y con la población más pequeña (350.00 habitantes) que nunca ha accedido a un Mundial, bastante hacen con estar ahí, luchando el 1-1 y, ojo, con tres ocasiones claras creadas delante de Caballero.

En fin, es verdad que no hay equipo de élite (en el mundo) que se cierre más que el islandés, pero lo de hoy era una prueba para comprobar la imaginación albiceleste, más allá de Messi, y esa la suspendieron con creces.