Este martes, el FC Barcelona ha enviado a la Federación Española de Fútbol la demanda laboral que puso el pasado día 11 de agosto contra Neymar, para que la traslade a la Federación Francesa de Fútbol y a la FIFA. En esta demanda, presentada ante el Juzgado Social de Barcelona, el club azulgrana le reclama al brasileño la cantidad ya liquidada correspondiente a la prima de renovación, por incumplimiento de contrato. El Barça reclama 8.5 millones de euros en concepto de daños y perjuicios más un 10 por ciento adicional por la demora.

Asimismo, el Barça reclama que sea el PSG el que asuma de forma subsidiaria el pago de estas cantidades si el jugador no se puede hacer cargo. El Barça asegura en su comunicado que ha impulsado estas acciones “en defensa de sus intereses, después de una rescisión unilateral del contrato a instancias de Neymar pocos meses después de la firma de su renovación hasta 2021. Esta defensa se ejercitará siguiendo siempre los procedimientos establecidos ante los organismos competentes y sin entrar, en ningún caso, en disputas dialécticas con el jugador”.

La demanda se interpuso el pasado 11 de agosto, unos días antes de unas declaraciones de Neymar contra la directiva del Barça tras el partido ante el Toulouse.

A continuación, el comunicado textual del club catalán:

El FC Barcelona ha enviado a la Real Federación Española de Fútbol la demanda laboral que el 11 de agosto pasado interpuso contra el jugador Neymar Jr ante el Juzgado Social de Barcelona, para que la traslade a la Federación Francesa de Fútbol y a la FIFA, a los efectos legales oportunos.

En esta demanda, el Club reclama al jugador la cantidad ya liquidada correspondiente a la prima de renovación por incumplimiento de contrato; 8.5 millones de euros en concepto de daños y perjuicios; y un 10% adicional en concepto de mora. El Club también reclama que el París Saint-Germain asuma subsidiariamente el pago de estas cantidades en caso de que el jugador no pueda hacerse cargo.

El FC Barcelona ha impulsado estas acciones en defensa de sus intereses, después de una rescisión unilateral del contrato instada por Neymar Jr, pocos meses después de la firma de su renovación hasta el año 2021. Esta defensa se ejercerá siguiendo siempre los procedimientos establecidos ante los organismos competentes y sin entrar, en ningún caso, en disputas dialécticas con el jugador.