Catorce heridos leves, tras caerse una valla de Ipurúa en el gol del Sevilla

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Una grada del estadio municipal de Ipurúa (Éibar, Gipuzkoa), con capacidad para unos 7.100 espectadores, se ha caído este sábado después de que el Sevilla anotase el segundo gol del partido en el minuto 59 de la segunda mitad.

La estructura se ha venido abajo cuando Banega, que marcó el 0-2 de penalti, se acercó al fondo del campo para celebrar con los aficionados de su equipo el tanto. Dos personas, un hombre y una mujer, han tenido que ser retiradas en camilla por los servicios sanitarios, pero su estado no reviste gravedad, según ha informado el propio Eibar. El partido entre el equipo vasco y el conjunto andaluz, que se ha saldado con un 1-3, ha estado parado durante unos siete minutos mientras se normalizaba la situación y se atendía y retiraba a los afectados.

“Los aficionados sevillistas contusionados están siendo trasladados al hospital. Afortunadamente ninguno de ellos se encuentra en estado grave”, ha escrito el Eibar en su cuenta oficial de Twitter esta tarde. Antes, había informado en esta misma red social de que había “algunos aficionados contusionados que se han retirado por su propio pie”.

“Las asistencias han retirado en camilla a dos de los afectados. No hay heridos de gravedad”, se podía leer en el mensaje. Con el paso de las horas, el Sevilla confirmó en un comunicado que fueron un total de 14 los aficionados sevillistas heridos después de la caída de la valla, de los cuales 10 fueron trasladados al Hospital de Mendaro, donde fueron visitados por José Castro, presidente del Sevilla, y Joaquín Caparrós, director deportivo. El Sevilla reiteró que no había heridos de gravedad, siendo la dolencia más importante una fisura en el escafoide de la mano derecha. Todos los heridos ya están dados de alta y de regreso a sus lugares de origen.

El argentino Éver Banega, tras anotar un gol de penalti, se dirigió con sus compañeros a celebrar el tanto con sus seguidores, pero sin rebasar los límites del campo. En ese momento una de las vallas cedió al abalanzarse el grupo de seguidores y varios espectadores, aficionados sevillistas, cayeron al campo.

El Sevilla se enfrentaba este sábado al Eibar a domicilio para intentar continuar con su eufórico momento de juego, resultados y goles, tal y como ha conseguido. El equipo entrenado por Pablo Machín venía de golear esta semana al Real Madrid en el Sánchez Pizjuán (3-0) y de hacer lo mismo la pasada con el Levante (2-6) a domiclio y el St. Lieja (5-1) en casa. El Eibar, por su parte, suma su segunda derrota consecutiva tras perder también contra el Espanyol (1-0) el pasado martes en Barcelona en el RCDE Stadium.