España queda fuera del mundial a manos de Rusia

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Tremenda sorpresa este domingo en los octavos de final de la Copa del Mundo. Rusia, por la vía de los penales, venció 4-3 a España. En el tiempo reglamentario el resultado fue 1-1.

El conjunto ibérico empezó ganando gracias a un autogol de Sergei Ignashevichal 12′. Los rusos emparejaron las cifras con un penal convertido por Artem Dzyuba en el 41′.

En la tanda de penales para España falló Koke e Iago Aspas. Rusia convirtió los 4 que lanzó.

España se marchó de nuevo sin pena ni gloria, como le ocurrió en Brasil 2014 –fase de grupos y en la Eurocopa de 2016 –también en octavos–. El lado ‘amable’ del cuadro se le atragantó a ‘La Roja’, que se encontró con un gol en propia para ponerse por delante a los 10 minutos, pero que nunca logró sacar a relucir sus virtudes. Las que hace 10 años enamoraron precisamente ante Rusia y culminaron en victoria la Euro de 2008. Un ciclo tocado y hundido.

Hierro terminó moviendo piezas, no la del portero, y sí sacando a Iniesta del once, por Asensio, lo más destacado más allá de devolver a Nacho al lateral derecho o a Koke junto a Busquets. Un movimiento arriesgado, que redobló el brillo de Isco, pero que también le dejó solo en la creación de fútbol. Por momentos, España pensó que ni siquiera le iba a hacer falta, pero sí.

Ni anfitriona, ni Moscú, ni unos rusos con el cuchillo entre los dientes. Stanislas Cherchesov sacó una línea de cinco atrás, sacrificó a Cheryshev, y dejó el primer tiempo a merced de la voluntad española. Un destino en manos de Isco, el único que sobre el césped parecía disfrutar del escenario y tirar de una España que se encontró con el gol, regalo desafortunado de Ignashevich.

Sobre esa mínima ventaja quiso recuperar la confianza perdida en la fase de grupos la triple campeona de Europa. Minimizar errores, asegurar pases y encontrar una tranquilidad casi inesperada, solo rota por los destellos de Isco. El malagueño apareció por todas partes, pero no logró conectar con Silva, de nuevo sin incidencia, y la novedad Asensio. España se comenzó a dormir y Rusia superó el vértigo del escenario, en su primer cruce desde 1986.

Con ‘La Roja’ deambulando sin ninguna profundidad, Rusia firmó el primer disparo en el Luzhniki, por medio de Golovin, y antes del descanso encontró petróleo en una mano de Piqué dentro del área. Dzyuba, protagonista del remate en el córner, se encargó de convertir el penalti que devolvía a España a sus fantasmas. Antes del intermedio, Costa recibió el primer balón al desmarque, gracias a Nacho, para dar a conocer a Akinfeev.

En la reanudación, Rusia volvió al bloque sólido atrás, con la bola en el tejado de España, apostando por la salida a la contra con la entrada de Cheryshev y Smolov. ‘La Roja’ siguió incapaz de inquietar al meta ruso, sin llegadas hasta una asociación de Costa e Isco ya tras 15 minutos de segunda mitad por los mismos derroteros que la primera. La gasolina comenzó a fallar y, sin claridad de ideas, saltó Iniesta para tratar de enseñar el camino.

Algo menos de media hora por delante, con los rusos en su campo y España incapaz de encontrar un hueco en la maraña. No arriesgó la campeona del mundo en 2010, para no regalar esa contra rival, pero tampoco tuvo ritmo en la conexión. Sí insistió, mientras Hierro agotaba la apuesta ofensiva con Aspas, aunque por Costa, para hacer replegar hasta su área a la anfitriona.

La traca final dejó un peligroso disparo de Iniesta y tres córners seguidos de España, pero no movió el marcador ni evitó la primera prórroga del Mundial. Un tiempo extra de piernas cansadas, de un rival encerrado y renunciando al ataque, mientras los de Hierro gastaban los minutos en una posesión sin intención ofensiva. Un disparo lejano de Asensio, antes de dejar su sitio a Rodrigo, y un remate flojo de Piqué fue lo destacable.

El segundo capítulo de la prórroga dejó un gran carrera y disparo de Rodrigo, y la opción de Carvajal en el rechace, además del intento de aliarse de nuevo con el VAR en una jugada que Ramos reclamó penalti, pero el destino llamaba a David de Gea. En manos del meta del United, irónicamente. No tuvo opción de sacar a España del lío, viendo a Akinfeev deteniendo a Koke y a Aspas. Un final de azar, con el que quizá jugó en exceso ‘La Roja’, para despedirse del Mundial.