Comenzó con el pie izquierdo el Honduras Progreso en tierras panameñas. El juego dinámico en el medio campo y el vertiginoso ataque simplemente no existió en los dirigidos por Wilmer Cruz. En cambio El Chorrillo tuvo precisión y manejó con mayor competitividad el partido.

El regreso de Woodrow West no fue el esperado. Aunque logró tapar el tiro de Óscar Villarreal al minuto 18, en otras jugadas sufrió en demasía.

Tuvieron que esperar al 39 para contar con la primera jugada de ataque peligrosa. Jerrel Brito remató pero su disparo se fue desviado.

El partido se encontraba parejo. Los arroceros no hallaban la fórmula pero tampoco tenían ante sí un rival exigente.

Fue una jugada al inicio del segundo tiempo lo que cambió todo. Un tiro de esquina de apariencia inofensiva se tornó peligroso cuando la defensa progreseña no supo darle cobertura. El defensor Guillermo Sierra cabeceó solo y con eso decidió el partido.

La respuesta de los hondureños fue bastante tímida, pero aún así, la eliminatoria sigue abierta con la desventaja mínima. Honduras Progreso tendrá que darle vuelta al marcador en San Pedro Sula para no ser de los primeros eliminados de la competencia.