Los jugadores del Club Atlético Zacatepec preparaban su viaje hacia Hidalgo para jugar contra Pachuca. Hasta que a las 13:14 empezó un fuerte terremoto con el epicentro a 80 kilómetros. El movimiento de la tierra dejó una zanja de un metro en la cancha de entrenamiento.  El estratega del equipo, Michel Leaño, y su cuerpo técnico realizaron un recorrido para llevar ayuda por algunas localidades del Estado de Morelos. Jojutla y Zacatepec eran campos minados.

La directiva de este equipo de segunda división pidió a sus jugadores comunicarse con sus familiares y un día después del sismo, les pidieron reunirse en el estadio Agustín Coruco Díaz y reunir víveres. “Como equipo empezamos a recorrer las calles para entregar comida. Empezamos a ayudar a rescatar a algunas familias. También pudimos sacar algunas pertenencias como camas, refrigeradores. En la escuela Montessori, que estaba a punto de colapsar, sacamos pupitres y pizarrones, lo que se pudiera salvar”, comenta Aldo González, jefe de prensa del Club Atlético Zacatepec a EL PAÍS.

El Estado de Morelos fue una de las entidades más afectadas por el terremoto que sacudió a México el pasado martes 19 de septiembre. El epicentro se localizó a 12 kilómetros en uno de sus municipios, Axochiapan. La localidad de Zacatepec, a unos 66 kilómetros de distancia, también fue sumamente afectada. De acuerdo con información oficial hay 73 víctimas mortales en todo Morelos y más de 292 personas hospitalizadas. En Zacatepec, tierra de la caña de azúcar, las personas han solicitado ingenieros civiles para valorar los daños a los hogares.