En Francia el París Saint-Germain tendría que hacer un enorme esfuerzo desde el punto de vista económico para poder contar en sus filas con el brasileño Neymar.

El club galo, según presenta una nota Diario Sport, debería hacer frente a una inversión global de 528 millones de euros entre el pago de la cláusula de rescisión del jugador (222 millones) y la ficha que Neymar percibiría durante su estancia en el Parque de los Príncipes (306 millones brutos en salarios).

La primera premisa que debe tener claro el club parisino es que abonar la cláusula de rescisión de un jugador que milita en un equipo de la Liga Santander resulta menos costoso que hacer frente a un traspaso en toda regla. La razón es sencilla: una resolución de la Dirección General de Tributos estableció el año pasado que en el pago de la cláusula, que previamente ya estaban exentas del IVA, no se debe  aplicar tampoco el IRPF. Es decir, el PSG sólo tendría que abonar los 222 millones de euros sin ningún recargo. El IVA hubiera incrementado la operación en 46,62 millones (268,62 millones en total) y el IRPF, en 106,56 millones (328,56 millones en total). El ahorro es notorio.

El segundo condicionante a analizar es el extraordinario esfuerzo que debe hacer el PSG para convencer a Neymar. Si las cifras que están circulando son correctas, estamos hablando nada más y nada menos que de 306 millones de euros en salarios.

CINCO AÑOS

La oferta del club parisino es de 30 millones de euros netos por temporada y se habla de un contrato por cinco temporadas. No resulta difícil calcular lo que un salario de esa magnitud supone desde un punto de vista fiscal.

En Francia el tipo máximo de retención es del 45 por ciento, aunque los ingresos superiores a los 500.001 euros (siempre y cuando Neymar permanezca soltero) tienen un recargo del 4 por ciento. Para los casados el recargo del 4% es a partir del millón de euros al año. Es decir, para que el brasileño ingresara los 30 millones de euros netos cada año, el PSG debería abonarle 61,2 millones brutos cada temporada. El recargo es del 49 por ciento.

La tasa, no obstante, está muy lejos del 75 por ciento de retención que las grandes fortunas debían abonar en Francia entre el 2012 y el 2015. Aquel impuesto desapareció hace un par de años.

Fuente: Diario Sport