Rafael Márquez fue socio de Raúl Flores Hernández en el intento de comprar una franquicia en el Ascenso.

Flores Hernández, principal acusado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidoscomo líder de la organización delictiva en donde Márquez aparece como presunto prestanombre,ha estado vinculado al futbol desde hace casi una década según reportes periodísticos que lo unen a clubes que en su momento estuvieron en Primera División como el Irapuato, o el Querétaroen una anterior administración.

En el 2008 fue presidente del equipo Guerreros de Autlán (de Segunda y Tercera División) junto con Felipe Flores Gómez, con sede en las instalaciones del club Morumbí en Zapopan, una de las empresas también que forman parte de la investigación que interpuso el Gobierno de Estados Unidos.

Flores Hernández fungía como el presidente del club en el que presuntamente Márquez entró como socio en un proyecto que pretendía comprar una franquicia en Nayarit de nombre Coras Tepic para jugar en la División de Ascenso en ese mismo 2008.

Márquez habría entrado como socio en este proyecto de Flores Hernández a sabiendas que varios ex compañeros suyos en el Atlas estaban involucrados, incluso Miguel Zepeda también fungió como socio de dicho proyecto.

Además de Zepeda, Erubey Cabuto, Daniel Osorno, Gerardo Torres, David Mendoza, Emilio Mora, Saíd Godínez y Alfredo Toxqui estuvieron entrenando en las canchas del Morumbí mientras se efectuaba la compra de la franquicia.

“Platiqué con el Gobernador de Nayarit, y ahí el se comprometió a inyectarle dinero al estadio, para que pueda estar en buenas condiciones, ya que ellos quieren tener un equipo en Primera A”, dijo Flores Hernández en una entrevista sobre dicho proyecto.