El partido de cuartos de final de la Copa Oro entre Estados Unidos y El Salvador dio de qué hablar por una razón extrafutbolística que no se veía desde el Mundial pasado en Brasil cuando el uruguayo Luis Suárez agredió al italiano Giorgio Chielini.

Resulta que el seleccionado salvadoreño Henry Romero traía un pique personal con el jugador de la selección de las barras y las estrellas Jozy Altidore, a quien primero pellizcó un pezón, para luego morderle la espalda en otra jugada a balón parado.

El jugador no recibió por esas acciones ni una tarjeta amarilla por parte del silbante canadiense Drew Fischer, misma que llegó hasta el minuto 83.

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