FIFA destaca labor de primera árbitra hondureña en dirigir futbol masculino

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Muchas futbolistas internacionales se iniciaron en el balompié jugando con niños porque no había equipos femeninos. El caso de la árbitra hondureña Melissa Borjas Pastrana es similar, con la diferencia de que nuestra protagonista se decantó en su día por un rol diferente sobre el césped. En vez de competir por los títulos con el balón en los pies, Borjas imparte justicia con un silbato en las manos.

“Tengo un tío que fue árbitro asistente, así que se puede decir que llevo el arbitraje en la sangre”, revela entre risas esta colegiada hondureña a FIFA.com.

“Yo también jugaba al fútbol, pero lo hacía simplemente para pasarlo bien y divertirme con mis amigos. Entonces, mi tío me preguntó un día que por qué no probaba el arbitraje, que a lo mejor me gustaba”, explica.

Y vaya si le gustó. No en vano, Borjas encajó tan bien en el papel de trencilla que con el tiempo se ha convertido en la primera mujer en arbitrar en la Liga Nacional de Fútbol Profesional de Honduras, la máxima categoría del balompié masculino de este país centroamericano.

“La verdad es que darme esta oportunidad supuso un gran gesto por parte de mi Federación y de las autoridades arbitrales”, asegura esta colegiada de 31 años. “Antes de que mi carrera en Honduras echase a andar, yo ya era árbitra FIFA con experiencia internacional. Había pitado en competiciones de la FIFA, certámenes de la CONCACAF y amistosos internacionales, pero no en mi país”, explica antes de subrayar la importancia que las redes sociales tuvieron en su trayectoria.

“La gente empezó a hacer preguntas en las redes sociales: ¿Por qué Melissa goza de tanto reconocimiento fuera de Honduras y no en nuestro país? Hay que darle un partido, y entonces podremos comprobar por qué está tan bien considerada a escala internacional’. Así que la Federación me concedió la oportunidad de arbitrar un partido. Mis colegas, los instructores y las redes sociales no tuvieron duda alguna de que estaba capacitada para seguir pitando en la máxima categoría”, continúa.

A través de su esfuerzo y arduo trabajo, Borjas ha allanado el camino para que otras mujeres sigan sus pasos y se hagan árbitras también, aunque ella no se considera un modelo a imitar. “No me gusta llamar la atención, pero si puedo contribuir a que haya más mujeres árbitras, estaré encantada de que así sea”, dice con modestia.

 

La experiencia en la cancha

“Siempre hay jugadores que intentan intimidarte. Yo nunca me muestro irrespetuosa con ellos, sino que simplemente dejo de hablarles. Les digo que no pienso discutir más porque soy una persona respetuosa y ellos no lo están siendo conmigo. Curiosamente, a partir de ese momento es cuando empiezan a darse cuenta de cómo tienen que tratarme”, explica con una sonrisa en el rostro.

Borjas es consciente que su preparación y condición física también se encuentran continuamente bajo la lupa. “Cuando tomo una decisión difícil me dicen cosas como: ‘Pero Melissa, ¿cómo puedes decidir sobre algo que pasa dentro del área si estabas en el centro del campo?’. Y yo les respondo: ‘No estaba en el centro del campo, sino justo detrás de ti. ¿Por qué crees que debes cuestionar mi decisión? ¿Piensas que no estoy lo suficientemente preparada?’ A veces, la condición física de los árbitros es mejor que la de los futbolistas. Resulta curioso”.

“Es cierto que los hombres y las mujeres son diferentes, pero lo primero que se saca a colación es siempre la condición física. No podemos olvidar el trabajo de preparación que realizamos. Basta con ver los ejercicios que nos toca hacer en los seminarios. ¡Son muy intensos! Debemos contar con la preparación adecuada”.

E intensamente seguirá preparándose porque no quiere perderse la próxima gran cita: la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019.