Detienen a migrante hondureño al realizar trámites de boda para residencia

Alyse y Elmer Sanchez hacían sus trámites de bodas y se emocionaron cuando pasaron su interrogatorio para que él obtuviera una tarjeta de residencia permanente para inmigrantes, un paso crucial para legalizar su situación en Estados Unidos.

Ella escribió a su familia desde la oficina de inmigración llena de alivio: el funcionario había aceptado su matrimonio como legítimo.

Unos minutos después, Elmer estaba esposado y detenido pendiente de deportación a su Honduras natal, dejándola sola con sus dos hijos pequeños.

“Creemos que fue una trampa, un truco para que fuéramos allí”, dijo Alyse.

El matrimonio se ha sumado a otras cinco parejas en una demanda colectiva que acusa a agentes federales en Baltimore de atraer a familias a interrogatorios sobre su matrimonio solo para detener al cónyuge inmigrante para deportarlo.

Las leyes federales permiten a ciudadanos estadounidenses como Alyse intentar legalizar la situación de cónyuges como Elmer, que vivía en el país sin permiso de residencia. Miles de familias lo hacen: los registros muestran que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS por sus siglas en inglés) aprobó 23.253 exenciones provisionales por presencia ilegal, el último documento que necesitan cónyuges, hijos o padres de ciudadanos antes de salir del país y solicitar reunirse de forma legal con sus familias.