Djokovic, el tricampeón decapitado

El número uno del mundo y vigente campeón de Wimbledon, fuera del torneo. Sam Querrey, 28º, se impuso a Novak Djokovic por 7-6 (6), 6-1, 3-6 y 7-6 (5) en dos horas y 54 minutos de un partido por entregas, aplazado el viernes e interrumpido nuevamente por la lluvia en su reanudación. Tres semanas después de alcanzar en Roland Garros el gran objetivo de su carrera, Djokovic se queda en la tercera ronda de un torneo donde no perdía desde la final de 2013, cuando cayó contra Andy Murray. El gran dominador del circuito en las últimas temporadas no varaba tan pronto en un ‘grande’ desde que perdiera contra Philipp Kohlschreiber sobre la tierra parisina en la tercera ronda de 2009.

Amparado en la efectividad de su servicio, que le permitió eludir 14 de las 17 opciones de ruptura creadas por su rival y conectar un total de 31 saques directos, el californiano supo incluso resistir en los intercambios largos, como hizo en el tie-break del último parcial. «¡Es increíble! Aquí, en Wimbledon, el torneo más importante del mundo», comentó recién concluido el juego. «Jugué bien los puntos de ‘break’ y Djokovic cometió algunos errores en el desempate final«, añadió.

La más que inesperada derrota clausura un año más la posibilidad de que ‘Nole’ pueda hacerse con los cuatro títulos del Grand Slam en la misma temporada, hazaña que sólo estuvo al alcance de Rod Laver, en dos ocasiones, y Donald Budge. El año pasado se quedó a un partido de lograrlo, al perder contra Wawrinka en la final de París. Campeón del Abierto de Australia, también ganador en Miami, Indian Wells, Madrid y Doha, el balcánico asomaba como indiscutible favorito para ganar por cuarta vez en Wimbledon.

Como viene haciendo desde hace varias temporadas, decidió transitar directamente de la arcilla a la hierba, sin disputar torneo alguno sobre esta superficie antes de la gran cita londinense. El triunfo en Roland Garros le había situado con 12 ‘grandes’, a sólo dos de Nadal y a cinco de Roger Federer, quien, después de perder ante él las dos últimas finales, puede contemplar el horizonte con mayor optimismo.

Querrey, que estuvo a un paso de la calle en segunda ronda, antes de remontar dos sets adversos ante Rosol e imponerse por 12-10 en el quinto, consigue la victoria más significativa de una carrera discreta. Campeón a principios de año en Delray Beach, tampoco había emitido señales estimulantes en los torneos previos sobre césped. Fue semifinalista en Hertogenbosh, pero se quedó en segunda ronda de Nottingham y en primera de Queens. Los precedentes tampoco constituían una amenaza para ‘Nole’: había perdido en ocho de sus nueve enfrentamientos. El único triunfo anterior llegó en Paris-Bercy, hace cuatro años.