Dos Reinas de España unidas contra las drogas

Una solemne ceremonia en la Real Casa de Correos, sede de la Comunidad de Madrid, ha visualizado el singular relevo de Reinas al frente de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). Doña Letizia, que ya recogió en septiembre pasado el testigo de Doña Sofía en la presidencia de honor de la institución, ha protagonizado un acto de homenaje a su antecesora, la esposa del Rey Juan Carlos, por sus 30 años de dedicación ininterrumpida en la prevención del consumo de estupefacientes. Este enfoque preventivo ha sido, precisamente, el que ha subrayado la Reina Letizia al cierre del acto. «Esta institución», ha afirmado en un discurso sin papeles, «ha estado siempre en primera línea investigando, apoyando a todos sin herir ni culpar ni estigmatizar, poniendo toda su energía en prevenir e informar, en educar».

Según el propio balance de la FAD, en estas tres décadas, los programas educativos de prevención escolar han llegado a más de siete millones de alumnos; la formación de padres, a más de cinco millones; el teléfono de orientación e información, a más de 330.000…; los proyectos en Iberoamérica, a 1.900.000…

Su presidente, Ignacio Bayón, pese a aprovechar su intervención inicial para llamar modestamente a la «autocrítica» en lo que también ha constituido la celebración del 30 aniversario de la institución, se ha congratulado del éxito de este cambio de perspectiva social -antes exclusivamente penal- desde que el general Gutiérrez Mellado alumbró la idea de crear al efecto una fundación que, además de la Corona, ha contado con el respaldo de la sociedad civil, a través de instituciones públicas y privadas y de numerosos medios de comunicación, entre ellos, Unedisa. Unos medios que han recibido, uno a uno, en el mismo acto, el específico reconocimiento de ambas Reinas, acompañadas por la presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, y la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero. «Hemos pasado del mensaje condenatorio al mensaje del compromiso personal de cada uno», ha declarado Bayón. «El cambio de percepción social ha sido espectacular», ha insistido, agradeciendo también el apoyo de los medios, y dando paso a la proyección en pantalla de distintos anuncios publicitarios que han tenido un particular eco en televisión.

Consciente de este trabajo compartido, la Reina se ha sumado al reconocimiento de la madre del Monarca, y ha sorprendido al «contar un secreto», «revelar una conversación privada». Doña Letizia ha puesto voz a las palabras que «hace ya algunos años» le trasladó la propia Reina Sofía, «con esa forma que tiene de hablar cuando no está delante de un micrófono, muy dulce, muy de verdad, siempre tan correcta, tan perfecta», cuando «aterricé en una situación tan distinta de la que tenía»: «Mira, Letizia, yo hago muchas cosas, trabajo con muchas personas, son muchísimas las iniciativas ciudadanas que merecen el apoyo institucional que nosotros intentamos dar. Pero sin duda, una de las que más me han hecho sentir digna de servir, feliz por ‘estar’, por ir de la mano de una causa, ésa es sin duda la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (aplausos) porque su labor apunta a lo más hondo de la condición humana: a los valores, a la voluntad, a la toma individual de decisiones que es, además, lo que nos define internamente como seres libres». «Imagínense cómo me quedé yo», ha terminado, «me quedé impresionada, impactado, Imagínense con qué respeto, con qué ilusión tomé su relevo como presidenta de honor».

Antes, la propia Reina Sofía le ha deseado «suerte» a la Reina consorte: «Estoy segura», le ha dicho en relación con el relevo, «de que sentirá, como yo he sentido, esa satisfacción íntima por ayudar a los demás ante uno de los desafíos más duros que afronta una parte de nuestros jóvenes». Doña Sofía ha subrayado la «proyección iberoamericana» de la fundación, «al acercar la solidaridad española a muchos países hermanos en un terreno y ante unos retos que nos conciernen a todos».

Y antes aún, la actual Reina le ha hecho entrega a Doña Sofía de una placa conmemorativa. El abrazo entre ambas ha sido la imagen de la mañana. El aplauso cerrado que le ha seguido, el más contundente audio.