El Barcelona golpea primero en la ida de la Supercopa de España

122
Los tantos de Luis Suárez y Munir en la segunda puerta del Sánchez-Pizjuán otorgan ventaja a los azulgranas de cara al encuentro de vuelta en el Camp Nou

“Nada en el fútbol puede elevarse a categoría de definitivo” reza, con firma del maestro de periodistas José Antonio Sánchez Araújo, la firma que da entrada a la renovada sala de prensa del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

Nunca y, mucho menos cuando hablamos de la Supercopa de España, podemos dar nada por sentado, máxime cuando queda un largo encuentro de vuelta entre dos conjuntos que en la ida han demostrado que si algo define sus duelos es la igualdad entre ambos contendientes.

Una lucha pareja que en el caso del duelo hispalense sólo ha podido desequilibrar la constancia y eficacia visitante ante un Sevilla FC algo cansado que no ha podido mantener durante la segunda parte el alto ritmo de juego que los de Sampaoli imprimían de inicio al choque.

Tras una buena parada de Sergio Rico a Luis Suárez y una chilena frustrada de Arda Turan, eran los locales quienes se hacían con la manija estrangulando la circulación de pelota blaugrana y llevando el duelo al terreno físico, donde los de Luis Enrique sufrían las bajas de Mathieu e Iniesta en apenas media hora, ambos sustituidos por problemas musculares.

Franco Vázquez tenía una buena opción en el tramo final del primer acto, mientras el argentino Gabriel Mercado se convertía en la sombra de su compatriota Messi al que no dejaba de robar balones.

Sin embargo todo fue cambiando paulatinamente con la reanudación. El exsevillista Denis Suárez que había entrado por Iniesta le daba nuevos bríos a los visitantes y en su enésima asociación en ziona de tres cuartos lograba conectar con el turco Arda Turan, quien a su vez le dejaba con el pecho un balón mortal de necesidad de los que Luis Suárez no acostumbra a perdonar.

Era el primer gol del partido después de que Rico se multiplicase en balones de Messi y Arda Turan ante un Sevilla que pagaba el esfuerzo de Trondheim y cuya mejor oportunidad pudo convertirse en un autogol de Sergi Roberto.

En el tramo final aparecían los espacios con un termómetro siempre por encima de los treinta grados que pesaba como una losa. En ese hábitat, propicio para delanteros rápidos y resolutivos, emergía la figura del internacional español Munir el Haddadi, quien a diez minutos de la conclusión aprovechaba un servicio de Messi para sentenciar el choque

De esta forma Luis Enrique consigue su primera victoria en el Sánchez-Pizjuán desde que es técnico del FC Barcelona. Ventaja parcial que no definitiva, como se encarga de recordar el maestro Sánchez-Araújo. Queda la vuelta y una apasionante temporada por delante en un deporte en el que nada es definitivo… y mucho menos durante el mes de agosto.