El cuadro más buscado que sale en el videoclip de Beyoncé

El video de la nueva canción Denial, de Beyoncé, incluida en su álbum Lemonade, es una suerte de poema asfixiante dedicado a la duda ante una posible infidelidad sentimental. La sospecha se verbaliza solo al final, cuando la artista estadounidense pregunta directamente: “¿Me estás engañando?”, al presunto traidor. El resto es un ejercicio de introspección convertido en espectáculo acuático, con la cantante sumergida en la habitación de un hotel inundado, en busca de una explicación a lo ocurrido. O tal vez una expiación, porque llega a decir que ha intentado cambiar (“hablando menos/ siendo más suave, atractiva/ menos…despierta”) por si la culpa hubiera sido suya. También relata su posterior, y fallido, proceso de purificación espiritual con frases como estas: “Ayuné 60 días/ dormí en una estera en el suelo/ flagelé mi espalda/ me arrojé a un volcán”). Una oda desesperada que no logra borrar su desconfianza. Pero el poderoso video ha desatado algo más que pasión musical. En la pared de la habitación acuática figura un misterioso cuadro que ha salido del anonimato gracias a ella. Se titula Vista de Dordrecht, y lo pintó Wim Jansen, un impresionista holandés de segunda generación.

La ciudad es una de las más reproducidas de Holanda, en especial durante el siglo XIX, y la tela apenas aparece minuto y medio en escena. Cuelga junto a la cama de un cuarto decorado con cierto barroquismo. Tal vez para subrayar el peso de la duda arrastrada por la canción. Pero la fiebre desatada en busca de la obra ha dado sus frutos. “He repasado el vídeo un centenar de veces, porque estaba claro que se trataba de la Iglesia Grande de Dordrecht, captada desde el puente. Después de varios meses, y muchas pistas erróneas, la encontré en una base china de datos fotográficos. Figuraba como un ejemplo de arquitectura occidental. Supongo que los autores del clip pensaron que adornaba la escena”, ha dicho Sander Paalberg, conservador del Museo de Arte de Dordrecht.

Lo curioso es que no hacía falta ir tan lejos. El cuadro original está en la Capilla de la Trinidad, de la propia ciudad. Que Paalberg no lo supiera es otra historia. Recién trasladado al museo, que ya lo llama “La vista de Dordrecht, de Beyoncé”, será la estrella temporal del centro a partir del próximo octubre. El conservador dice que el óleo no es demasiado valioso, pero, sin duda, cualquier camino es bueno para llegar al arte.