El futbolista que arrasa en la Eurocopa sin haber jugado ni un minuto

Es la historia bonita de esta Eurocopa. Un prometedor futbolista norirlandés, Will Grigg, ha saltado a la fama en menos de dos semanas, hasta eclipstar por momentos al francés Dimitri Payet, al galés Gareth Bale o al español Andrés Iniesta de los radares mediáticos, al convertirse en el protagonista de un bullicioso cántico de la White and Green Army, los hinchas del país británico. Y eso, sin haberse estrenado aún en el torneo después de tres partidos. “Conozco la canción, me gusta mucho y creo que la historia es genial. Soy un gran fan», confesó el campeón del mundo alemán Mats Hummels antes del duelo contra Irlanda del Norte.

En el Parque de los Príncipes, miles de hinchas desatados corearon en repetidas ocasiones durante el encuentro el«Will Grigg is on fire» (Will Grigg está en racha), un tema que versiona el hit musical de los años 1990 de la cantante italiana Gala, Freed from desire. Su éxito es tan fuerte que se ha extendido, a través de las redes sociales, a la mayoría de las ciudades francesas que acogen el evento, o mejor dicho donde haya hinchas vestidos de verde, es decir en casi todo el país. La pegadiza sintonía despachó en unos días a David Guetta, el DJ oficial de la Eurocopa, de las tendencias musicales del momento. Sus estrofas retumbaron incluso durante la tradicional fiesta de la música en París.

La repentina popularidad de esta canción se debe a Sean Kennedy, un joven aficionado del Wigan, equipo de tercera categoría inglesa (League One) en el que milita el delantero de 24 años. Grigg fue el gran artífice el curso pasado del ascenso a Segunda (Championship) del conjunto británico tras anotar 28 tantos en la misma temporada. De ahí que Kennedy le rindiera tributo con un sonoro homenaje. “Will Grigg is on fire, your defence is terrified” (Will Grigg está en racha, la defensa está aterrorizada), dice la canción que ha subido en el Top 10 de los temas más descargardos en Inglaterra en una conocida plataforma musical.

“Es surrealista escucharla aquí, tan lejos de Wigan. Los chicos están cantándola todo el tiempo en el vestuario y mi móvil echa humo. Estoy contento con su popularidad. El dinero que logramos es para obras de caridad, para una buena causa. ¡Me la he bajado todas las veces que he podido!», confesó un Grigg que está viviendo un cuento de hadas con un balón de por medio. “Es el mejor cántico creado por un hombre”, se felicitó el presidente del Wigan, David Sharp, que regaló un abono para una temporada al joven aficionado estrella.

“Con Will Grigg, todo pasa a ser posible”

A su pesar, Grigg se está convirtiendo en el gran icono de esta Eurocopa. Los hinchas no se cansan de entonar su himno en las gradas, en los pubs o en los transportes. Incluso algunos llevan sus caretas. Otros van vestidos de una camiseta de color verde con la ya famosa estrofa. La afición de Irlanda del Norte es una de las más animadas y coloridas del torneo. “Con Will Grigg, todo pasa a ser posible”, ironiza Ryan, que estuvo en el Parque de los Príncipes con unos amigos para presenciar la histórica clasificación de los suyos a la fase final de un gran torneo a pesar de la derrota por 0-1 contra la favorita Alemania.

Irlanda del Norte se enfrenta este sábado a Gales en octavos de final de la competición. El seleccionador Michael O’Neill mantiene la incertidumbre sobre la presencia del jugador de moda para la eliminatoria contra el equipo liderado por Gareth Bale, autor de tres tantos en lo que va de torneo. “Puede ser nuestro Rashford”, dijo al referirse al prodigio inglés. Grigg (ocho internacionalidades) marcó su primer gol con la camiseta verde el pasado mes de mayo contra Bielorrusia en un partido preparatorio a la Eurocopa. Pero su ascenso está siendo dificultado por la presencia de teloneros en la punta del ataque norirlandés como Lafferty, Washington o Magennis. “Si jugara más tendrían más motivos para cantarme mi canción. Todo lo que está sucediendo es increíble. Quiero seguir marcando”, declaró el delantero.