El PSG doblega al Manchester United y la Roma vence al Oporto

El Paris Saint-Germain logró una victoria muy importante para acercarse a los cuartos de final de la Liga de Campeones tras derrotar al Manchester United (0-2) en el partido disputado este martes en Old Trafford, un duelo que se decidió en la segunda mitad y que deja a los ingleses muy cerca de la eliminación en la máxima competición europea.

El cuadro de Thomas Tuchel fue superior desde el comienzo aunque no encontró su premio hasta la segunda mitad, culpa también de David de Gea, que impidió un resultado más amplio para los parisinos. Eso sí, el español pecó de prudente en el 0-1 que abrió la cuenta y permitió que los ‘red devils’ se deshilacharan con el paso de los minutos.

El equipo de Ole Gunnar Solskjaer, que no conocía la derrota en los últimos 11 partidos -desde que el noruego sustituyese a Mourinho-, no estuvo al nivel ante un equipo con mucho más hambre. El PSG, harto de que sus proyectos de petrodólares queden en el limbo, se mostró más decidido a conseguir -de una vez por todas- un billete plácido en Liga de Campeones.

La actitud fue indudable pese a las bajas de Neymar y Cavani, las cuales hizo olvidar Mbappé junto a su descaro, su potencia y su olfato goleador. El campeón del mundo fue quien sentenció el envite, pero antes hubo que bregar en cada pelota, sobre todo si estaba Di María de por medio, quien fue pitado constantemente por su breve pasado como ‘red devil’.

Pogba avisó el primero con un tiro sin maldad que apenas hizo inquietar al veterano Buffon. Replicó Mbappé en una internada que propició Draxler y Dani Alves, justo antes del descanso, lo intentó con una falta potente que no cogió los tres palos. Toda la batalla se libró en la segunda mitad, cuando el United renunció a sus credenciales.

El 0-1 apenas tardó en llegar siete minutos. Un córner desde el costado derecho llegó sin oposición -De Gea no salió a interceptar el cuero- y Kimpembe pudo rematar a placer sin la marca de un defensa local. El gol sentó como un jarro de agua fría a los ingleses, que pasaron sus peores momentos a partir del tanto.

Antes de que llegara el segundo, Rashford probó suerte con una volea un tanto ortodoxa y Di María volvió a dar que hablar una jugada después. El argentino ganó en velocidad a su marca, centró con precisión y Mbappé sólo tuvo que poner el interior de su pie izquierdo para marcar a De Gea.

En la jugada posterior, Mbappé perdonó el tercero ante una buena salida del portero español, que adivinó las intenciones y frustró lo que hubiese sido un resultado casi sin remiendo para los ingleses. Ni Alexis, ni Lukaku pudieron cambiar el signo de la eliminatoria y menos cuando Pogba se autoexpulsó por una dura entrada que le hará perderse la vuelta. El pase se resolverá en la capital francesa el 6 de marzo.

Roma vence al Porto

La AS Roma ha ganado este martes el pulso de ida al FC Oporto (2-1) en el Stadio Olimpico de la capital italiana, cobrando ventaja en estos octavos de final de la Liga de Campeones gracias al doblete de un Nicolò Zaniolo que imperó sobre un Oporto que, pese a la reacción tardía, deberá remontar en el Stadio do Dragao.

Sigue abierta esta eliminatoria en la que el Oporto salió vivo del ‘Colosseo’ romano. La Roma, en su primera victoria sobre el Oporto en ‘Champions’ en cinco partidos, tuvo más pegada y mejores ocasiones claras, pero el palo e Iker Casillas hicieron que el equipo luso se mantuviera dentro del cruce, pero sobretodo el gol de Adrián López en una jugada bastante aislada.

Quizá el 2-0 fuera demasiado premio para una Roma espesa, que mostró la misma cara que le hace estar sexto en la Serie A y con el título doméstico perdido. Aún así, el joven Nicolò Zaniolo, desde el extremo derecho pese a ser un centrocampista ofensivo zurdo, permitió a la Roma obtener una ligera ventaja que deberá hacer buena en la vuelta.

Empezó triste el partido, con demasiado respeto mutuo y sin ningún equipo mirando hacia la portería rival con atrevimiento. La primera ocasión de cierto peligro la tuvo Pellegrini para la Roma en el minuto 27, contestada por Fernando tres minutos después. Una primera media hora sin ataque ni lucimientos.

Pero ahí la Roma despertó, y en el minuto 37 Edin Dzeko tuvo la mejor del partido hasta el momento, con un recorte precioso dentro del área para ponérsela en la derecha y rematar al palo, con Casillas ya superado. El meta español, tras la reanudación, mantuvo el 0-0 despejando un trallazo de Cristante dentro del área, demasiado centrado.

El Oporto no tuvo su primera ocasión clara hasta el minuto 57, cuando a la salida de un córner Danilo remató de cabeza en el palo corto, pero demasiado cruzado. El balón pasó entre Mirante y Florenzi y rozando la madera. Pero el equipo de Sérgio Conceiçao miraba más a Casillas que no a sus delanteros.

El español atajó varias ocasiones, como un disparo de Pellegrini tras una buena jugada de Cristante, pero no pudo hacer nada cuando Zaniolo apareció con dos zarpazos. El Shaarawy centró desde la izquierda, Dzeko controló con habilidad haciendo de boya, la dio a Zaniolo y el joven centrocampista italiano, zurdo cerrado, remató cruzado con la derecha superando a Casillas.

Primer gol en la ‘Champions’ para un Zaniolo que, sin el delantero checo Patrik Schick ni los extremos Cengiz Ünder ni Diego Perotti, fue la gran apuesta del técnico romanista Eusebio di Francesco. Y seis minutos después, con Dzeko también en el origen del gol con un disparo raso que se estrelló en el palo, Zaniolo batió a Casillas con la derecha, con un premio a seguir la jugada.

La Roma, que festejaba ese 2-0 que les dejaba con medio pie en los cuartos de final, no cerró el partido y dejó que el español Adrián López, que había entrado por el lesionado Brahimi –el mejor del Porto arriba–, recogiera un balón caído del cielo para empalmar con la diestra y recortar distancias en el marcador, dando mucha vida al equipo portugués.

Dispuso el Oporto de sus mejores momentos, con la Roma acongojada y metida atrás. Lo probó Herrera, con un disparo lejano muy roscado del mexicano que lamió el poste, pero la Roma fue quien perdonó, de nuevo, estrellando Kolarov un misil en la cara de Iker Casillas, que con su sangre de la nariz dio prueba de que lo dio todo por su equipo, para estar a un gol de remontar el cruce pese a la exhibición de Zaniolo.