Roban teléfonos y atacan por comida: los monos en India están fuera de control

185

“Mirá, esto es lo que hicieron con nuestros teléfonos”, exclama Kali Devi, acompañada por sus dos hijos . Sostiene dos teléfonos destrozados, sin batería y con la pantalla rota.

¿Los culpables? Dos monos Rhesus, que están sentados encima de una cerca verde al lado de su casa en la aldea de Bhatti Kalan, en el suroeste de Delhi. Detrás de la valla se encuentra un santuario de vida silvestre para miles de monos, que en sus orígenes vivían distribuidos por toda la capital india. La cerca está pensada para evitar que los animales entren en el pueblo, pero eso no impide que los macacos hagan lo que mejor saben hacer: escalarla con facilidad.

Lo que realmente buscan no son teléfonos, sino comida. Pero “agarran todo lo que se encuentran a su paso”, cuenta el marido de Kali, Indrapal, que trabaja como conductor de autorickshaw (un vehículo triciclo motorizado más conocido como tuk-tuk).

“Los chicos pequeños que llevan alimentos, son particularmente vulnerables. A las mujeres tampoco las dejan en paz, mientras que se alejan en gran medida de los hombres”, explica. Estos monos descarados tampoco tienen ningún reparo en entrar en las casas. El tejado de la suya está cubierto de ramas espinosas para evitar que los pequeños primates salten sobre él. Indrapal apunta a un palo grande apoyado contra la pared, que la familia mantiene a mano para ahuyentarlos. “El otro día, un mono agarró la cabeza de mi hijo con sus manos, cediendo solo después de que lo espantáramos”, explica a DW.

Esta familia no es la única víctima de los temidos macacos. Recientemente, un mono mordió a la hija pequeña de sus vecinos. La niña necesitó nueve inyecciones contra la rabia, el tétanos y otras enfermedades. Para recibir el tratamiento (gratis), tuvo que viajar a un hospital a 20 kilómetros de distancia. Según los lugareños, el centro de salud local no tiene medicamentos para mordeduras de mono, por lo que se sienten abandonados por sus políticos.

Hábitat desaparecido

El problema, en gran medida, se remonta a la rápida urbanización de la India. El área de Delhi era bosque hasta los años 20 del siglo pasado, de modo que cuando se construyó la capital los monos ya estaban allí.

Inicialmente, los hindúes entusiastas dieron la bienvenida a los animales como una manifestación del dios mono Hanuman, colocando plátanos en sus balcones y jardines. Más tarde se dieron cuenta de que “Hanuman” no siempre era amable, pero para entonces ya era demasiado tarde.