Rusia ya nos tiene acostumbrado a sus locuras. La última de ellas es la de un tipo que cansado de pedalear no encontró nada mejor que ponerle un curioso “sistema de propulsión” a su bicicleta.

Se trata de Igor, quien se ha hecho conocido por colocarle nada menos que una turbina de avión a su bicicleta. Con esta propulsión puede alcanzar 72 km/h. sin pedalear y pesa solo 18 kilogramos. Eso sí, consume 550 gramos de keroseno por minuto.