El actor estadounidense Brad Pitt de 53 años golpeado por la vida en tiempos recientes no solo ha reconocido que ha tenido problemas por consumo excesivo de licor sino que la prepotencia lo ha metido en problemas.

Brad Pitt y el general Stanley McChrystal — la inspiración para el comandante condecorado que el actor interpreta en la sátira de guerra de Netflix “War Machine” — parecerían dos mundos totalmente diferentes. Uno es un miembro afable de la élite de Hollywood, el otro es un militar agresivo. Pero Pitt encontró algo en común: un ego inflado y el daño que éste ocasiona.

“El orgullo desmedido es una trampa y es la trampa de cualquier gran nación que ha sido número uno demasiado tiempo. Empiezas a creerte tu propia porquería”, dijo Pitt. “Cada vez que me meto en problemas es por mi propia arrogancia”.

En este momento Pitt podría ser particularmente empático con el cambio tan drástico como el que hundió a McChrystal por un famoso reportaje de la revista Rolling Stone. Por primera vez desde que Angelina Jolie Pitt le pidió el divorcio en septiembre, el actor ha vuelto a los reflectores. No ha sido tímido. En su primera entrevista tras la separación, para GQ, Pitt se mostró honesto y habló con franqueza sobre su lucha con el alcohol y el dolor de dividir a su familia.

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