El actor estadounidense Brad Pitt ha admitido que el abuso de bebidas alcohólicas contribuyó a arruinar su matrimonio y reveló que está abstemio y en terapia en una larga entrevista en la revista GQ Style, la primera desde su separación de Angelina Jolie.

“Dejé todo excepto la bebida cuando formé mi familia, pero incluso el año pasado hubo cosas que no estaba tratando: estaba bebiendo demasiado”, dijo Pitt a la revista.

“Bebía mucho. Se convirtió en un problema. Estoy realmente feliz de que haya pasado medio año (sin beber), lo cual es agridulce (por lo ocurrido), pero vuelvo a tener el control de mis acciones”, indicó el actor en una entrevista para la revista GQ, publicada en su edición digital.

El actor indicó que llegó a ser todo “un profesional” a la hora de beber, aunque llegó un momento en el que decidió que no podía “seguir viviendo de esa manera”.

Con tres nominaciones a los Oscar al mejor actor y una estatuilla por la producción de la cinta ’12 años de esclavitud’, Pitt dice que fue capaz de cambiar el alcohol por jugo de arándano y agua después de decidir que no quería vivir más así.

“Para mí este periodo ha consistido en reparar en mis debilidades y mis fracasos, y asumirlos”, valoró el intérprete. “Sé que soy un privilegiado y, a pesar de ello, he gastado mi tiempo en buscar objetivos vacíos”, agregó.

Durante la extensa charla con la revista, Pitt, de 53 años, únicamente menciona a su ex esposa en una ocasión, cuando sugiere a su interlocutor que no se pierda la próxima película de Jolie como directora, ‘First They Killed My Father’.

El actor reconoce, asimismo, que era “muy triste” seguir viviendo en su residencia de las colinas de Hollywood, donde solía pasar el tiempo junto a Jolie y sus seis hijos, así que decidió mudarse a casa de un amigo en Santa Mónica (California).