Se llama Javier Sánchez y han tenido que pasar dos décadas para que una prueba de ADN demuestre que sí, que él es el supuesto hijo de Julio Iglesias a la espera de lo que diga un juez.

Hoy tiene 41 años y ya queda poco de aquel chico moreno y de flequillo a la moda que, a principios de los 90, se paseó con su madre por algún programa de televisión asegurando que quería ser reconocido por su célebre padre. En una rueda de prensa celebrada en noviembre del 92, el joven, que entonces tenía 16 años y estudiaba segundo de BUP, aseguró que se sentía “dolido por la actitud” del cantante después de que una sentencia ya le hubiese declarado hijo suyo y Julio Iglesias la hubiese recurrido.

Estas palabras las pronunciaba acompañado de su madre, la bailarina portuguesa María Edite Santos. Iglesias había intentado frenarla a ella y al joven con un recurso judicial pese a que la sentencia había fallado a favor de los dos gracias a la negativa del artista a comparecer en el juzgado y a las pruebas aportadas por la portuguesa, entre las que se encontraban fotografías y testimonios de los dueños de la sala de fiestas donde había conocido al cantante y una amiga cercana. La sentencia no era firme y se acabó quedando ahí. Sin embargo, Javier llegó a convertirse en todo un personaje a raíz de su reclamación.

Pocos años después, intentó hacerse un hueco como cantante con la canción ‘Dame otra oportunidad’, incluida en el CD promocional ‘Veranopop 96’. Pop ochentero y la portada de un disco que se asemejaba bastante a lo que estaba haciendo por entonces su supuesto hermano, Enrique Iglesias. Años después, en el 99, grabó su propio disco, ‘Lucha y verás’. La canción que lo abría, ‘Tiembla mi piel’, no tenía desperdicio. Con los años, y viendo que lo de colocarse el apellido Iglesias no funcionaba del todo, se hizo llamar Javier, Borja y, finalmente, Javier Santos. El mundo dejó de saber de él hasta que este 6 de julio de 2017, y gracias a una prueba de ADN obtenida en Miami, se sabe que es el supuesto hijo del cantante. Parafraseando la canción, para él, la vida ya nunca será igual.