Las críticas que ha recibido Mick Jagger tras tener su octavo hijo a los 73 años

86

Mick Jagger tuvo su octavo hijo a los 73 años y un grupo de feministas lo han destrozado en las redes sociales tildándolo de ser un irresponsable que pretende eternizar su juventud a un alto precio.

La biología y la genética no mienten. El diario The Telegraph cita estudios estadounidenses y británicos que aseguran que hombres mayores de 45 años transmiten en un mayor porcentaje sus anormalidades genéticas a sus hijos, como autismo y esquizofrenia.

También que estos hijos tienen un riesgo tres veces mayor de sufrir retinoblastoma, un tumor canceroso de la retina. Y cierra con un dato contundente en el mismo sentido: estos niños tienen “70 por ciento más de riesgo de padecer algún cáncer en el sistema nervioso central, como un tumor cerebral”.

Pero este caso no es el de cualquier mortal. Se trata de Mick Jagger, un hombre que parece inmune a las leyes de la probabilidad y la ciencia. El cantante, quien por su manera de actuar y reproducirse deja en claro que le gusta vivir y crear mucha vida, tuvo la semana pasada su octavo hijo, a sus 73 años, con su novia Melanie Hamrick, de 29. La destacada bailarina de ballet llegó a la vida de Jagger en un momento difícil, justo después de que su anterior novia, la diseñadora L’Wren Scott, se suicidó a sus 49 años. Hamrick se unió a los Stones en parte de su gira de 2016, y en una de esas noches de rock en abril la pareja dispareja concibió el nuevo miembro del vasto clan Jagger.

Juzgar a otros en sus temas personales es un asunto delicado, pero Mick es demasiado famoso como para esperar que no lo raspen en las redes sociales. Allí precisamente se han concentrado las fuertes críticas de corte social y feminista que trituran al británico por procrear a tan riesgosa edad. Y si bien a este le resbalan, resulta interesante compilar las más importantes.

Varias comentaristas echan mano de los datos científicos mencionados para llamarle irresponsable. En las redes han surgido preguntas pertinentes como ¿para qué tener un hijo que difícilmente conocerá en su adultez y lo verá como un abuelo? ¿Quién será el padre en gran parte de su vida? Si para un papá de 30 años es absolutamente agotador atender las necesidades de un chiquito, ¿qué se debe esperar de uno de más de 70 que comparte su atención y tiempo con una banda de rock mundialmente famosa, siete hijos más, y varios nietos y hasta una bisnieta? También toman su caso para criticar la costumbre de hombres mayores, ricos, famosos y poderosos como él, que tienen hijos solo para probar su virilidad.

Las respuestas y el tema en sí solo le incumben a él, a su novia del momento y a su ecléctica familia. Un padre-abuelo tendrá que servirle de consuelo en el futuro al recién nacido, y, cuando muera, su herencia y su legado habrán de llenar su ausencia.

Al respecto, el diario The Telegraph trae a colación las observaciones del escritor estadounidense F. Scott Fitzgerald, quien aseguró alguna vez que los ricos y famosos son diferentes pues con su opulencia pueden elegir, y al hacerlo tienen la libertad de pasarse por la faja convenciones sociales. El diario va más lejos en una columna en la que asegura que la adoración de millones trastoca la realidad, y para estas personas “el sentido común es un concepto demasiado burdo”.