Esposa de ‘El Chapo’ revela cómo está el capo

Emma Coronel, la esposa de “El Chapo” Guzmán, reapareció y dijo que su marido no se encuentra bien. Según la mexicana, el narcotraficante ha experimentado un deterioro físico y emocional durante este tiempo en la cárcel, por lo que su salud se ha complicado, publicó el semanario Proceso.

En entrevista con El Diario de Chihuahua, la mujer denunció la constante violación a los derechos humanos del exlíder del Cártel de Sinaloa, pues “se la pasa encerrado las 24 horas del día en una celda de cuatro metros cuadrados, deprimido, en soledad, sin ver la luz del sol y únicamente pensando en cómo finalizará su proceso legal”, pues está con la incertidumbre si se le extraditará a Estados Unidos.

Coronel Aispuro dijo que “El Chapo” está informado de lo que ocurre como el que el gobierno de México piensa que sus hijos son responsables del ataque ocurrido el viernes 30 de septiembre en Culiacán, Sinaloa, contra militares y donde murieron cinco de sus integrantes.

Agregó para el diario local que para ella es “desgastante” ver cómo su esposo está “cada vez más mal”, cada vez que lo visita en el Cefereso 9 Norte, asentado en el desierto juarense, unos 13 kilómetros al sur de esa ciudad fronteriza.

Agrega que presenta signos de depresión, aislamiento y tortura psicólogica, “Él ya no es el mismo. Se le ve cada vez más decaído”.

Y comentó que Guzmán le escribe cartas para ella y sus hijas desde la cárcel. Además cuenta que según el narco “desearía platicar con otro interno, no importa con quién, sólo que le gustaría comunicarse con alguien”.

Lo anterior fue reforzado por Silvia Delgado, abogada juarense que lleva el caso de El Chapo, dijo que su cliente le ha manifestado en reiteradas ocasiones su necesidad por siquiera salir un momento al patio y sentir los rayos del sol:

“Lo que quiere es ver a los demás reos y convencerse de que no está solo”.

Emma Coronel agregó que Guzmán ya no quiere tomar las cuatro pastillas diarias que le dan para dormir, para el cerebro y contra la ansiedad y la depresión.

“Con la pastilla se pone muy tenso. Después como que se decae, en mis palabras, lo atonta, después la dan otra para que no esté así. Lo traen en sube y baja. Tiene temor de que por tanto medicamento, después salgan con que se suicidó”, dijo su esposa.

“Él dice que no ve el caso de que le estén dando tanto medicamento y que le esté afectando a su salud, a su memoria, a muchas cosas”, agregó Coronel.