Estados Unidos advierte: «Venezuela sigue marchando en la dirección equivocada»

«Venezuela sigue marchando en la dirección equivocada y tomando las opciones equivocadas», sentenció hoy el secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, en referencia a la represión policial contra las manifestaciones y el arresto de figuras de la oposición.

«Invitamos frecuentemente al presidente Maduro a que se dé cuenta de que hay un conjunto completamente diferente de opciones disponibles, y esperamos que las tome», señaló Kerry. Este es el segundo llamado de atención por parte de los Estados Unidos al país caribeño.

El jefe de la diplomacia estadounidense apuntó, además, contra las «falsas acusaciones» del régimen venezolano sobre un supuesto apoyo de Washington a un intento de derrocar al presidente Nicolás Maduro.

Kerry reiteró, por otra parte, que el gobierno estadounidense avanza «lo más rápido posible» para implementar las sanciones aprobadas por el Congreso, que negarían visados y congelarían bienes de altos funcionarios venezolanos señalados por violaciones a los derechos humanos.

La Fiscalía venezolana imputó, este miércoles, a un policía por su presunta vinculación en la muerte de Kluiberth Roa, un adolescente de 14 años que fue ejecutado de un balazo en el cráneo en la ciudad de San Cristóbal (oeste), cuando se enfrentaban fuerzas de seguridad y manifestantes. La muerte del joven constituyó un crimen «horrendo», según afirmó Kerry.

El gobierno venezolano ha emprendido una ofensiva contra opositores en el marco de la cual la semana pasada fue detenido Antonio Ledezma, alcalde mayor de Caracas, acusado de conspirar en una presunta intentona golpista que, de acuerdo con Maduro, es fomentada por Estados Unidos.

Además, unos 60 opositores continúan encarcelados, incluyendo una docena de estudiantes y dirigentes políticos como Leopoldo López, quien es acusado de incitar a la violencia en la manifestación contra el gobierno de Maduro del 12 de febrero, que desencadenó una ola de protestas que dejaron 43 muertos entre febrero y mayo de 2014.

Washington ha negado repetidas veces los señalamientos de Caracas y dice que pretenden desviar la atención de una crisis marcada por la mayor inflación de América Latina, un déficit fiscal y la escasez de alimentos, medicinas y productos de higiene.