Ex presidente del Barcelona Sandro Rosell absuelto tras pasar 21 meses en prisión preventiva

La Audiencia Nacional española ha absuelto al expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell tras pasar 643 días en prisión preventiva. Asimismo han sido absueltos los otros cinco acusados de blanquear comisiones por los derechos de audiovisuales de 24 partidos de la selección brasileña de fútbol y un contrato de esponsorización con Nike.

La Sala entiende que después de valorar las pruebas practicadas en el juicio no se han podido acreditar las acusaciones y, por tanto, ante las dudas sembradas, debe primar el principio de in dubio pro reo (en caso duda falla a favor del acusado).

La noticia ha confirmado la tesis de los abogados de Rosell que siempre confiaron en una resolución absolutoria como la que finalmente se ha producido. El camino judicial del expresidente del Barça quedó allanado cuando al iniciarse el juicio, la Sala estimó la petición de libertad en una decisión que ya dejaba entrever que la acusación empezaba a desinflarse.

Lo mismo ocurrió al finalizar el juicio. El fiscal modificó sus conclusiones provisionales y solicitó una pena para Rosell de seis años de cárcel por delitos de blanqueo de capitales y grupo criminal, cinco años para el gestor andorrano Joan Besolí y penas de entre 1 año y 11 meses y 1 año y medio para la mujer del expresidente de FC Barcelona, Marta Pineda, y los otros tres acusados, Pedro Andrés Ramos, José Colomer y Shahe Ohannessian.

La fiscalía los acusaba de formar parte de una organización criminal que ocultó casi 20 millones de euros de las comisiones ilegales que obtenía el fuera presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira.

En su sentencia, la Sección Primera de la Sala de lo Penal explica que después de realizar el contraste valorativo entre la prueba practicada a instancia de la acusación y la de la defensa, “solo nos ha sido posible llegar hasta donde hemos llegado, operando en esa valoración con observancia del principio in dubio pro reo”.

El magistrado que ha sido ponente de la sentencia, Ángel Hurtado, destaca que la defensa, ejercida por los abogados Pau Molins y Andrés Maluenda, ha conseguido sembrar la duda sobre las pruebas presentadas por la acusación en relación con las operaciones que estaban bajo sospecha.

La absolución es especialmente relevante y a la vez sorprendente a la vista de la especial inflexibilidad que ejerció la magistrada Carmen Lamela durante la instrucción de la causa hasta el punto de denegar todas las peticiones de libertad de Sandro Rosell así como las de su socio Joan Besolí, a quien rechazaron poder salir de prisión para visitar a su hijo tras quedar parapléjico en un accidente de tráfico.