Expresidente Portillo será recibido en Guatemala con música y miles de simpatizantes

El expresidente guatemalteco Alfonso Portillo, que hoy salió de la cárcel en Estados Unidos, tras cumplir una condena de nueve meses en distintas prisiones de ese país por conspiración para blanquear dinero, se declaró «feliz» por poder regresar a Guatemala.

Al salir del Centro Correccional en Englewood, a las afueras de Denver (Colorado), a Portillo le esperaban el cónsul general de Guatemala en Denver, Manuel Estuardo Roldán, y el vicecónsul, José Manual Azurdia, además de su sobrino, Juan Pablo Riley.

En el trayecto recibió y realizó llamadas para recibir saludos de sus simpatizantes y colaboradores y para coordinar los últimos detalles de su llegada a Guatemala.

Y es que el esperado retorno de Portillo, amenaza con agitar el panorama electoral de septiembre próximo debido a su elevada popularidad, según analistas y políticos.

LO RECIBIRÁN CON UN CONJUNTO MUSICAL

La llegada del carismático exgobernante (2000-2004) está prevista para la noche de hoy en un vuelo comercial al aeropuerto internacional La Aurora de la capital guatemalteca, indicó a periodistas su exvicepresidente, Juan Francisco Reyes.

Pese a su condena por corrupción, Portillo mantiene un fuerte respaldo entre la población, que podría permitirle influir en las elecciones generales de septiembre.

El expresidente arribará esta noche a Guatemala donde 5,000 simpatizantes le recibirán acompañados de un conjunto musical en el aeropuerto internacional La Aurora.

Portillo fue condenado por el juez norteamericano Robert Patterson a 5 años y 10 meses de prisión por el blanqueo en bancos estadounidenses de 2,5 millones de dólares en sobornos recibidos de Taiwán para que Guatemala mantuviera el reconocimiento diplomático a la isla.

La justicia norteamericana reconoció el tiempo de prisión servido en Guatemala, donde el expresidente de 63 años estuvo detenido desde 2010. En 2011 fue absuelto en los tribunales guatemaltecos por el supuesto desfalco de 15 millones de dólares del Ministerio de la Defensa en 2001, pero no recobró su libertad por el pedido estadounidense de extradición.