Migrante hondureña se rencuentra con sus hijas en un refugio en México

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María de Jesús Matute Canales, hondureña de 38 años de edad, acompañada de sus hijas Katherine y Karen Jassmin, abandonó su país de origen por amenazas del grupo delincuencial La Mara 18 Foto Diana Manzo

Ixtepec, Oax.- María de Jesús Matute Canales, hondureña de 38 años de edad, no puede creer la violencia que ha vivido en su trayecto por México hacia Estados Unidos. Viene huyendo del grupo delincuencial La Mara 18, que la obligó a dejar hogar, familia y empleo.

Hace dos semanas ingresó por segunda vez a México acompañada de su pareja y sus dos hijas, Katherine y Karen Jassmin, menores de edad. A bordo de dos motocicletas intentaron llegar a Ciudad Ixtepec, pero el trayecto se convirtió en un calvario.

Katherine fue detenida por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) en un paraje del municipio de Santiago Niltepec, en el Istmo de Tehuantepec. La llevaron a la estación migratoria de La Ventosa, donde permaneció cuatro días.

María de Jesús se casó muy joven. A los 23 años se embarazó de su primera hija, un año después tuvo la segunda y luego vinieron dos hijos varones, de 18 y 16 años, quienes viven escondidos en Honduras para no ser asesinados por las pandillas. Finalmente nacieron las dos niñas.

Mis dos hijos se quedaron con la promesa de que regresaré por ellos, porque no pueden vivir amenazados. Katherine y Karen están conmigo en el albergue del padre Alejandro Solalinde, donde me han dado todo su apoyo, resaltó.

Las complicaciones, dijo, comenzaron cuando su pareja decidió comprar en Chiapas dos motocicletas. Los acompañaban su cuñado y la esposa de éste. A bordo de una moto viajaba ella con su pareja y las dos niñas; en la otra, su cuñado y su mujer. Cruzaron Arriaga y llegaron a la estación migratoria que está entre Tapanatepec y Chahuites.

Uno de los vehículos se averió y Katherine subió al otro. Poco después una patrulla municipal los alcanzó y sus tripulantes les quitaron dinero y un teléfono celular.

El asalto no les impidió continuar. Cerca de las 10:30 horas, en Niltepec, escucharon disparos. Tres sujetos intentaron asaltarlos. La pareja de María de Jesús les dijo que no llevaban dinero y 30 minutos después los dejaron ir.

Aún no cruzaban Niltepec cuando encontraron un retén. La motocicleta en que viajaban María de Jesús y una de sus hijas pasó sin problema. Sin embargo, su cuñado y Katherine no pudieron continuar. Su hija fue detenida y trasladada a la estación migratoria de La Ventosa.

Desde las 11:30 horas hasta las 4:30 estuvimos escondidos en un corral esperando que la motocicleta en que viajaba Katherine cruzara, mientras agentes del INM nos buscaban con lámparas, relató.

María de Jesús y Karen Jassmin llegaron al albergue Hermanos en el Camino, donde la mujer pidió ayuda a uno de los encargados, Alberto Donis Rodríguez, defensor de los derechos de los migrantes, quien la acompañó a presentar una denuncia penal.

Luego pidió al INM que le devolvieran a su hija, pero le respondieron que las deportarían a Honduras. Por supuesto que me negué, porque nosotras no salimos por gusto, sino por violencia, explicó. Ayer, Día Internacional del Migrante, las tres estuvieron juntas otra vez.

Viven en el albergue mientras reciben respuesta a una solicitud ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, en un plazo de 40 días a tres meses; después pedirán al INM tarjetas de residencia con la esperanza de que podamos llegar a Estados Unidos, comentó.

Donis Rodríguez destacó que hay al menos ocho puntos de peligro para los centroamericanos en el Istmo de Tehuantepec, entre ellos la comunidad Corazones, el paraje El Escopetazo, el basurero de Chahuites y Tapanatepec.

Al albergue Hermanos en el Camino llegan un promedio de 15 personas al día.

Fuente: La Jornada