Salvador Nasralla encabeza la elección presidencial en Honduras

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 Salvador Nasralla, de la izquierdista Alianza de Oposición Contra la Dictadura, se perfila como ganador de las elecciones presidenciales en Honduras, con 45,17% de los votos frente a 40,21% del actual mandatario Juan Orlando Hernández, según anunció en la madrugada de este lunes el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

El presidente del tribunal, David Matamoros, dio a conocer los resultados parciales con 57% de las mesas escrutadas, tras una larga espera durante la que ambos candidatos se proclamaron vencedores tensando los ánimos.

Hernández, derechista Partido Nacional (PN), aseguró su victoria ante una multitud, mientras su rival Salvador Nasralla dijo tener ventaja en la votación y habló de “fraude”.

Estaba previsto que los primeros resultados se divulgaran hacia las 7:30 de la noche de este domingo (hora local), sin embargo, el primer boletín electoral se hizo público de madrugada, más de ocho horas después del cierre de los centros de votación, algo sin precedente en el país desde la vuelta a la democracia en 1981.

El presidente del TSE, argumentó que no se disponía de una tendencia clara que permitiera ofrecer responsablemente algún resultado, algo que augura una contienda cerrada.

Minutos antes de la presentación de datos, Hernández dijo a sus simpatizantes en un hotel capitalino: “Estamos arriba por siete puntos”. Mientras seguidores de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura llegaron en caravana a la sede del TSE para exigir resultados.

Dos presidentes

“Estoy muy contento, alegre, porque he estado viendo (…) una enorme cantidad de encuestas de boca de urna y procesamiento en tiempo real de las actas y el recuento es más que claro y contundente: ganamos esta elección”, declaró Hernández ante una multitud que lo aclamaba en la capital.

Agregó que “las elecciones están terminando, después seguimos siendo los mismos hondureños, tenemos que vernos como hermanos”.

Poco después, Nasralla se presentó ante sus militantes para decir que posee resultados oficiales que le dan una ventaja importante sobre Hernández.

“Yo les ofrecí durante toda la campaña que iba a cumplir el mandato del pueblo hondureño, y el mandato es fuera JOH”, declaró Nasralla, citando las iniciales de Hernández.

Aseguró tener las actas de resultados de poco menos de un tercio de las 17,500 mesas de votación, que le dan una ventaja de unos 18,500 votos sobre Hernández.

Nasralla convocó a sus seguidores a movilizarse a partir de este lunes para rechazar “cualquier fraude” que se pudiera dar.

El proceso, al que estaban convocados seis millones de electores, estuvo marcado por los cuestionamientos a la aspiración del presidente Juan Orlando Hernández de reelegirse en el cargo y por los temores de la oposición a un fraude.

Las 17,500 mesas de votación abrieron poco después de las 7:00 de la mañana (hora local) con largas filas de personas abrigadas en una fresca mañana en Tegucigalpa. Los centros electorales debían cerrar a las 4:00 de la tarde locales, pero las autoridades electorales extendieron el horario una hora más.

Hernández votó a primera hora en su ciudad natal de Gracias, en el oeste del país, acompañado de su hija y de diputados del oficialista Partido Nacional (PN).

“Cuatro años más”, coreaban sus simpatizantes que lo rodearon al llegar a votar.

“Es impresionante la respuesta” de los votantes, expresó Hernández a periodistas, tras comentar que desde horas de la madrugada estuvo enviando mensajes para asegurar que todo esté listo en la votación.

La Constitución hondureña prohíbe la reelección presidencial, pero Hernández logró inscribir su candidatura a un segundo período consecutivo gracias a una interpretación de la Sala de lo Constitucional, que avaló un recurso presentado por diputados cercanos al mandatario. La decisión levantó las criticas de la oposición, con denuncias de un posible fraude.

La elección también se celebró en siete ciudades de Estados Unidos con elevada concentración de migrantes hondureños, según el TSE.

La sombra del fraude

La postulación de Hernández generó cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso y despertó temores de fraude en los opositores Nasralla y Zelaya, quienes dijeron que no reconocerían una reelección del mandatario, postulado por el derechista Partido Nacional (PN).

Nasralla incluso llamó a sus seguidores a estar vigilantes ante posibles irregularidades en las mesas de votación y a denunciarlas a los observadores internacionales.

Los comicios del domingo son los mas vigilados de los últimos tiempos, con 16,000 observadores, de los cuales 600 son extranjeros, de la Unión Europea, la OEA y otras entidades, según el TSE.

Para el analista Víctor Meza, investigador del Centro de Documentación de Honduras, hay un “clima de crispación” en el país por “la reelección, que es la forma encubierta y semilegal del continuismo autoritario del presidente” Hernández.

Meza alertó de una situación potencialmente explosiva debido a que los tres candidatos mayoritarios dicen tener certeza del triunfo y que no aceptarán la derrota.

Menos delincuencia, por favor

En la Escuela 11 de Julio de la colonia capitalina Nueva Suyapa, una comunidad marginal controlada por la pandilla Barrio 18, el albañil José Cerrato, de 69 años, hacía fila desde temprano para votar por la reelección de Hernández.

“Estoy consciente de todo lo que ha hecho el gobierno. Con la delincuencia aquí uno peligra, sale de la casa y no sabe si va a regresar, pero antes estaba más peligroso”, comentó a la AFP.

En otro punto de la escuela, la activista de la oposición izquierdista Yamileth González, candidata a diputada suplente, denunció que el oficialismo ofrecía víveres y dinero para comprar votos a favor del presidente.

Junto a Hernández, en el poder desde 2014, compiten por la presidencia el académico Luis Zelaya del Partido Liberal (PL, derecha) y el periodista Salvador Nasralla, de la izquierdista Alianza de Oposición contra la Dictadura.

El gobierno desplegó más de 35,000 efectivos policiales y militares en todo el país para garantizar la seguridad del proceso, según el ministro de Seguridad, Julián Pacheco.

“La Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de Honduras somos responsables de blindar este proceso, el cual debe ser uno de los más concurridos de la historia del país, y al que más seguridad se le ha brindado”, acotó Pacheco.