La enfermedad de la gusanera, causada por la mosca Cochliomyia hominivorax, se ha extendido por todo el país, generando preocupación entre las autoridades y la población. Se insta a tomar medidas preventivas para proteger a los animales y evitar su propagación.
En el departamento de Atlántida, ya se han reportado casos en varios municipios, afectando no solo al ganado vacuno, sino también a cerdos, perros, conejos y otras mascotas. Ante esta situación, se hace un llamado a la población hondureña para que revise regularmente a sus animales y tome precauciones para evitar la infestación.
Para que la mosca pueda depositar sus larvas en un animal, generalmente necesita una herida preexistente. Por lo tanto, es crucial mantener una higiene adecuada y curar rápidamente cualquier lesión que puedan sufrir los animales. En el caso del ganado vacuno, se recomienda curar los ombligos de los terneros recién nacidos y vigilar posibles lesiones en la vulva después del parto. También se deben atender rápidamente las heridas causadas por alambres, espinas, troncos o peleas entre animales.
La situación se complica en el caso de los animales salvajes, ya que es más difícil tener control sobre su estado de salud y prevenir la infestación. Por ello, se considera necesario que el Estado diseñe una política integral para erradicar la mosca y evitar su proliferación a nivel nacional.
Los síntomas que pueden indicar la presencia de gusanera en un animal incluyen sangrado en las heridas y la aparición de una secreción sanguinolenta. Al revisar la herida, es posible observar la presencia de gusanos. En estos casos, se recomienda adquirir un producto específico para controlar la gusanera, curar la herida y darle seguimiento hasta que esté completamente seca.
La prevención y el control de la gusanera son fundamentales para proteger la salud animal y evitar pérdidas económicas en el sector ganadero. Se insta a la población a estar atenta a los síntomas y a tomar medidas preventivas para evitar la propagación de esta enfermedad.