Del Potro ‘resucita’ ante Wawrinka

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Juan Martín del Potro, ausente de las dos últimas ediciones de Wimbledon por lesión, asombró a la Pista Central con un formidable triunfo ante Stanislas Wawrinka en 163 minutos (3-6, 6-3, 7-6 [2] y 6-3). El argentino sacó lo mejor de su juego para arrinconar al ‘número cinco’, que no pudo responder ante semejante vendaval. “No esperaba esta victoria, le gané a uno de los que está jugando mejor. Me siento vivo al jugar al tenis nuevamente”, comentó el ganador.

Después de tres operaciones en la muñeca izquierda y un sinfín de incógnitas en torno a su futuro, Del Potro abrochó su victoria más importante ante un doble ganador de Grand Slam. Además, en tercera ronda afrontará un cruce más sencillo ante Lucas Pouille. El francés, con sólo un año de experiencia previa en Londres, batió a Donald Young (6-4, 6-3, 6-3). “Me gusta el apoyo del público y poder hacer cosas por ellos también. Estuve muy feliz en la cancha”, añadió el jugador de Tandil, muy ovacionado toda la mañana.

Tras un comienzo lento, con falta de confianza al no poder pegar con firmeza el revés a dos manos, Del Potro empezó a sentir su servicio y su derecha y, con un bajón de Wawrinka, aceleró a tiempo para llevarse la valiosísima victoria en la Catedral. Al principio los latigazos de Del Potro, que retumbaban fuerte por el techo desplegado ante la amenaza de lluvia, eran inteligentemente bloqueados por Wawrinka. No obstante, el argentino comenzó a recuperar sensaciones y a partir del segundo parcial sus envíos tenían más precisión y potencia.

Miradas y gritos cómplices

La frustración empezó a menguar y su lenguaje corporal entregaba buenas señales. En el final del primer parcial protestó contra sí mismo y se enfadó porque los tiros no le salían. Pero luego, Wawrinka bajó notablemente su nivel (perdió su servicio con una doble falta en el cuarto juego del segundo set) y Del Potro comenzó a sentir que, pese a no poder pegar el revés como quiere, su servicio y su derecha siguen siendo letales.

En el ‘tie-break’ del tercer ser, el helvético volvió a cometer una doble falta y su rival pisó el acelerador para adelantarse. “Come on, Del Potro!” y “Vamos, Juan Martín” dieron aliento al campeón del US Open 2009, que respondía con miradas y gritos cómplices.

Esa inyección de confianza le permitió soltarse aún más. Cada derecha punzante hacía daño en Wawrinka, que no esperaba semejante consistencia. En el cuarto parcial, más suelto, jugó todo a ganador. Luego de dos ocasiones desperdiciadas en el sexto juego, el quiebre llegó en el octavo, con un error no forzado del suizo. Del Potro sirvió para partido, no falló y se marchó muy ovacionado de la Central.