El Milan se lleva la Supercopa de Italia ante la Juventus en los penaltis

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Cinco años, el Milan ha vuelto a saborear la sensación de levantar un título. El equipo rossonero ha puesto fin a su sequía de un lustro en Doha llevándose la Supercopa italiana después de superar a la Juventus, vigente campeón de Liga y Copa, en la tanda de penaltis. Los de Allegri, teóricos favoritos para revalidar un título que completó el triplete del año pasado, se adelantaron pasados los 15 minutos con un gol de Chiellini. El Milan, comandado, por Suso, el mejor de la final, empató antes del descanso con un gol de Bonaventura a centro del español.

Massimiliano Allegri, confirmó el 4-3-1-2 con el que se impuso al Roma el pasado sábado y apostó por el Pjanic como mediapunta, por detrás de Higuaín y de Mandzukic. En el Milan, Vincenzo Montella salió con el colombiano Bacca de delantero, acompañado en las bandas por Suso y Bonaventura.  La Juventus tomó el mando del juego con gran autoridad en los primeros minutos y, tras un primer aviso de Sturaro, cuyo derechazo desde fuera del área fue rechazado por Donnarumma, se adelantó con un gol de Chiellini. El defensa aprovechó un saque de esquina botado por Pjanic para batir con un remate a la remanguillé al joven meta del Milan y darle la ventaja a su equipo tras 18 minutos de dominio absoluto.

El Milan, que no se había acercado a la portería de Gianluigi Buffon en la fase inicial, fue cogiendo  confianza y empezó a hacer daño a la Juve por las bandas de la mano de Bonaventura y, especialmente, de Suso. Precisamente, entre los dos llegó el gol del empate. Desequilibrante todo el partido, el español puso un centro perfecto que remató Bonaventura al palo largo, imposible para Buffon, para poner la igualada a siete minutos para el descanso.

Bacca perdona

Tras la reanudación, ambos mantuvieron un ritmo alto y fue el Milan el que se adueñó del partido y el que más cerca estuvo de llevarse el triunfo. Primero lo rozó con un cabezazo de Romagnoli que se estrelló en el travesaño y después con un remate de Bacca que sacó Buffon bajo palos. La Juve, donde entró Dybala para completar el tridente de ataque, lo intentó con ocasiones del propio argentino y de su compatriota Higuaín.

Ya en la prórroga, de nuevo el colombiano Bacca tuvo la ocasión de adelantar al Milan en un centro, como no, de Suso. La Juve, más fresca, ganó terreno en el tiempo extra, y en el que terminó protestando un gol anulado a Evra y unas presuntas manos de De Sciglio justo antes de llegar a los penaltis. Allí, el héroe fue Donnarumma. Después de los fallos de Lapadula y De Sciglio, el meta de 17 años detuvo el quinto lanzamiento, tirado por Dybala, para que acto seguido Pasalic confirmase la séptima Supercopa, la ruptura del dominio total de la Juve y el primer título en cinco años de un Milán que aspira a volver a ser grande.