Joven boxeador muere en el ring tras un nocaut

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El joven boxeador salvadoreño Francisco “Pantera” Ruiz no resistió las lesiones y falleció después de sufrir un brutal nocaut por parte de Ricardo “El Diamante” Cortez, que le produjo una conmoción cerebral la noche del sábado 18 de noviembre.

Tras su muerte, la polémica se hizo presente dentro de la Asociación Salvadoreña de Boxeo Profesional (Asabox) ya que hubo distintos factores que se pudieron haber sido claves para que el púgil continúe con vida.

El luchador fallecido, de 24 años, se midió ante Cortez en un combate preliminar de la velada denominada “KO a las Drogas” de la AMB, en donde el evento principal era el enfrentamiento entre la colombiana Liliana Palmera y Alys Sánchez por el título de la categoría súper gallo.

Ruiz cayó en el octavo asalto por un potente derechazo Cortez y la forma en que impactó sobre la lona preocupó a los espectadores. Aunque “Pantera” intentó ponerse de pie, no lo consiguió y terminaron trasladándolo directamente a un hospital.

Finalmente, el joven boxeador, quien había incurrido en el boxeo profesional hace apenas un año y medio, falleció en la Unidad de Máxima Urgencia del Hospital Rosales en San Salvador.

Tras el deceso del peleador, se abrió la polémica. El sitio especializado Soloboxeo, aseguró que Ruiz fue trasladado hacia el Hospital San Rafael, pero ante la ausencia de un neurocirujano tuvieron que moverlo hacia el Hospital Rosales con cierto descontento por la pérdida de tiempo que ocasionó. La Asabox inició una investigación para analizar lo ocurrido.

Otro de los apuntados fue el árbitro, ya que, según los espectadores, no detuvo una pelea que se notaba que era desigualada. “Pantera” llegó a caer hasta en tres oportunidades antes del nocaut fatal.

Las decisiones de los integrantes de la esquina del boxeador también fueron cuestionadas ya que a pesar de ver el castigo a que estaba siendo sometido su peleador no arrojaron la toalla.

Como si fuera poco, su rival, lejos de preocuparse por la trágica situación, exclamó: “Aquí se viene a repartir golpes, no dulces”, según el medio El Salvador.

“Es un hecho lamentable y viene a enlutar al deporte salvadoreño en general. Era un muchacho con mucho futuro, que amaba el boxeo. El único consuelo, como dice su madre, es que falleció haciendo lo que le gusta. Es un riesgo que se corre en todo deporte”, declaró Óscar Canjura, presidente de la Asociación Salvadoreña de Boxeo Profesional (Asalbox).

La promotora que auspició el combate y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) aseguraron que van a respaldar los gastos funerarios y apoyarán a los familiares del boxeador muerto.