Nuevos juguetes ayudan a cultivar la inteligencia emocional en los niños

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Los juguetes educativos son un pilar en la industria, y S.T.E.M. los juguetes, aquellos que incorporan los principios de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, han atraído la atención en los últimos años. Pero ahora, los fabricantes de juguetes también se están ocupando de la inteligencia emocional de los niños, con juguetes que no solo cultivan su cociente intelectual sino también su coeficiente de inteligencia emocional o cociente emocional.

Recientemente, en la Feria Internacional del Juguete, en Nueva York, fue presentado PleIQ, un conjunto de bloques de juguete de plástico que utilizan tecnología de realidad aumentada para mostrar una variedad de palabras, números y lecciones a los niños. El CEO de PleIQ, Edison Durán, demostró cómo los personajes virtuales y las escenas en miniatura del libro de cuentos aparecen en los bloques cuando se colocan frente a la cámara de una tableta.

“Cada lado de un bloque, cada letra, cada número y cada símbolo se convierte en una experiencia de aprendizaje interactivo 3-D especialmente diseñada para fomentar la inteligencia múltiple de los niños en edad preescolar”, dijo Durán.

En este caso, la inteligencia incluye habilidades interpersonales e interpersonales, y PleIQ se basa en esto haciendo que los niños desempeñen el papel de maestro o guía.

En el otro lado del centro de convenciones, Karen Hu estaba demostrando el funcionamiento de un robot educativo llamado Woobo.

“Puedes pensar en esto como Alexa de un niño”, dijo Hu, socio estratégico de Woobo y gerente de desarrollo comercial. “Tenemos muchas expresiones integradas”.

Woobo viene programado con juegos educativos y actividades a las que los niños pueden acceder a través de su pantalla táctil. Los juguetes que funcionan como compañeros también ayudan en el desarrollo social. Hu describió cómo Woobo puede ayudar a un niño autista.

“Se puede comunicar con Woobo y puede seguir algunas de las instrucciones que está dando Woobo”, dijo Hu, señalando que los niños ven a Woobo más como un compañero que como padre o figura de autoridad “diciéndole que haga ciertas cosas”.

Un compañero más de baja tecnología es Manimo, animales de juguete que pesan de 2 a 5 kilogramos y que pueden ayudar con la hiperactividad y la concentración. Ya se trate de una serpiente, salamandra, delfín o rana, Manimo se puede cubrir con el brazo, el pecho o el cuello de un niño.

Al igual que el uso de mantas o chalecos con peso en la terapia ocupacional, Manimo alivia la ansiedad y el estrés y puede ser particularmente útil para los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o aquellos en el espectro del autismo.