La pluma radiactiva y el alarmante silencio de las estaciones de monitoreo rusas

Dos estaciones rusas de monitoreo, parte de la red internacional montada por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), dejaron de transmitir datos después de la misteriosa explosión de comienzos de agosto durante la prueba de un motor de propulsión nuclear en el norte de Rusia, según reportó el domingo el periódico estadounidense Wall Street Journal.

El presunto desperfecto, que fue atribuido a «problemas de redes y en las comunicaciones», aumentó la preocupación global ante un posible encubrimiento de parte de Moscú que impida comprender la magnitud del accidente, especialmente dado que el gobierno local en Severodvinsk ya reportó un aumento en los niveles de radiación y que la autoridad noruega de radiación y seguridad nuclear (DSA) detectó pequeñas cantidades de yodo radiactivo en al aire.

Las estaciones están ubicadas en Dubna y Kirov y dejaron de transmitir información dos días después de la explosión ocurrida el 8 de agosto.