Lesión de Modric, lo descarta para jugar contra España

Iban ganando cómodamente, sin imaginar que peligraba su 2-0, pero tan golosa ventaja no impidió el pellizco en el estómago de los croatas cuando vieron a Luka Modric poniendo mala cara. Pinchazo en la parte posterior del muslo, frenazo y mirada al banquillo.

Con la victoria amarrada (según parecía), decidió mejor no arriesgar. Sus compañeros le despidieron entre abrazos y besos en la cabeza, todos preocupados por su mejor futbolista, su líder silencioso, la guía de los partidos.

Sin él en el campo, el desastre. Los croatas se dejaron empatar ante una renacida selección checa, que aprovechó el desconcierto de su rival tras el adiós del centrocampista del Real Madrid. A su marcha se unió el lanzamiento de bengalas de sus ultras, suspendido el partido durante unos minutos.

Los croatas se marcharon desolados, por pasar en apenas unos minutos de tener la clasificación para octavos garantizada, soñando incluso con la primera plaza, a quedar pendientes de la última jornada, sin Modric y bajo la amenaza de una seria sanción de la UEFA, por la reincidencia de sus seguidores radicales.

Croacia tuvo que pagar una multa de 80.000 euros en la anterior Eurocopa, por lanzamiento de bengalas de sus ultras, y después jugó tres encuentros a puerta cerrada tras nuevos incidentes de sus aficionados (más petardos, gritos racistas, una esvástica pintada en el césped…). Ivan Rakitic, una de las estrellas del combinado balcánico, terminó el choque del viernes reconociendo que incluso temían la expulsión del torneo.

Si siguen, tendrán que jugarse el pase con España seguramente sin Modric. El médico de Croacia lo descartó, aunque la dolencia no es grave, y podría, en principio, participar en los octavos de final. Más sencillo el camino para España, necesitada de tan sólo un empate el martes en Burdeos ante el cuadro arlequín para asegurar el primer puesto del grupo D y afrontar una eliminatoria, ante un rival sin demasiado peso, como Eslovaquia, Gales, Irlanda o Hungría.