Más de tres mil migrantes avanzan por Tapachula a Huixtla, Chiapas, #México

Este lunes, cerca de tres mil migrantes centroamericanos, iniciaron la caminata que los llevará de Tapachula a Huixtla, Chiapas.

Se trata de la caravana de dos mil integrantes que ingresó el pasado viernes y que descanso dos días en el parque central de Tapachula.

A esta caravana se unieron cerca de mil migrantes que permanecían en esta ciudad fronteriza, así como pequeños grupos de personas que ingresaron por el río Suchiate.

Viajan familias completas con menores de edad.

Los migrantes son escoltados por elementos de la Policía Federal y una ambulancia de Protección Civil del Estado.

Los más de dos mil migrantes que se encontraban en el Parque Central de esta ciudad partieron esta madrugada rumbo al municipio de Huixtla, en una caminata que durará más de ocho horas.

Alrededor de las 1:30 horas, los organizadores comenzaron a despertar a las familias que pernoctaban en el anfiteatro del espacio para que comenzaran a recoger la basura del lugar y se alistarán para retomar el camino.

Con bolsas negras de basura y dos escobas, los centroamericanos comenzaron a levantar envases de agua, cartones que ocupaban como “colchones y demás desechos para dejar una buena imagen a la población local y demostrar “que no todas las caravanas son iguales, afirmaron.

Reusándose a despertar, llorando y viendo fijamente a sus padres, los infantes de la caravana mostraron el rostro desgarrador de la migración. La ruta hacia el “sueño americano de niños, niñas, mujeres y hombres, continúa.

Formando el contingente en la calle aledaña al parque, algunos de los organizadores decidieron que fueran las mujeres y los menores quienes, detrás de un pequeño grupo de varones, encabezaran el contingente.

Al no tener líderes visibles, organizar a las más de dos mil personas para comenzar la marcha, fue una ardua tarea que les llevó poco más de 40 minutos.

El viaje rumbo a Huixtla comenzó a las 3:00 horas, en donde ya en los dos primeros kilómetros se suscitaron paradas continúas para reagruparse, lo que ocasionaba esporádicos reclamos de algunas personas que querían mantener un ritmo de marcha más rápido.